sábado, 17 de diciembre de 2011

Propósitos de finales de año.

A pesar de que podamos imaginar nuestro futuro de diversar maneras, las fechas actuales nos invitan de manera insistente a algunos excesos; la comida suele ser el detonante para que nuestra autoestima baje considerablemente y esto, a su vez, determine la forma en que nos conduzcamos dentro de nuestros cìculos sociales.
Diciembre es un buen mes para prepararnos físicamente, para procurar establecernos en un régimen alimenticio que nos haga sentir bien y de buenas. Si acaso somos enemigos de las dietas forzadas, entonces debemos procurar encajar en una disciplina menos laxa para nuestra alimentaciòn, lo cual no significa decirle adiós a los tamales y a los atoles.
Lo peligroso no es la comida, sino las cantidades que solemos consumir. Las porciones adecuadas para cada uno de nosotros estará determinada por nuestras tallas y nuestras estaturas. Un médico especializado o un nutriólogo pueden asesorarnos de manera acertada sobre lo que debemos hacer por nuestros cuerpos, sin que signifique hacer demasiados sacrificios.
Y como siempre, nuestra recomendaciòn para mantenernos activos: practicar algún ejercicio, también adecuado para nuestra morfología, capacidades y estados de ánimo. Recuerden que desde los griegos se sabe que un cuerpo sano produce mejores pensamientos. Cuídense, hagan ejercicio y nos leeremos en la próxima entrega.
Beto

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