jueves, 27 de agosto de 2026

Cambio de aires

La llegada de alguien nuevo trae consigo
muchas expectativas. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. La adaptación. Alguien que ha cambiado tantas veces de casa, colonia y ciudad para vivir como yo, ya no debería tener problema para adaptarse a ningún lado, pero parece que nos acostumbramos a los lugares, no al hecho de cambiar los horizontes; algo semejante aunque más dramático, deben pasar los jugadores profesionales de cualquier deporte, porque cambiar de equipo significa todo lo anterior, incluida la comida, problema mayor dado que sus dietas suelen ser específicas para cada uno. Como los procesos que son, los cambios tienden a volver a lo que los originó, fenómeno que se da con más frecuencia cuando son continuos y no hay tiempo de un arraigo profundo, pues prácticamente cuando jóvenes, vamos donde esté el trabajo, de viejos, es otro cantar.

2. Apertura mental. A menos de que toda nuestra vida avancemos sobre los mismos caminos, debemos tener una disposición a abrir los ojos a opciones entre súper carreteras y veredas que nos hagan entender el entorno, con el propósito de saber si nos adaptaremos a él o tendremos que seguir avanzando; algunas veces ya no es posible hacerlo, así que lo mejor sería estar atentos a la posibilidad de quedarnos en cualquier lugar. Cada cierto tiempo aparece la oportunidad de cambiar de trabajo o de residencia o de ambos, lo que enciende alertas para descubrir pros y contras de intentar el adaptarse a nuevos panoramas, pues quizá no reditúe el esfuerzo de mimetizarse con el nuevo lugar, las nuevas personas y las nuevas tareas, volviéndose en el proceso uno más del grupo.

3. Se fabrica la querencia. Hay detalles de cada lugar que nos roban el corazón, bien puede ser el trato de la gente, los lugares de interés o la comida; para los que cambiamos de residencia más de una vez, buscamos que todo eso sea compartido, pues nada hay mejor que poner un rostro a aquello que nos hace sentir vivos. Por supuesto, el trabajo es propio, la belleza de los lugares se capta por medio de los ojos de quien presencia, la comida se paladea por medio del gusto de quien la prueba y la bondad de la gente es también un reflejo de lo que, en primera persona se puede ofrecer y todo eso es producto de la voluntad. La realidad es como la elaboramos y después, como la recordamos, lo que nos obliga a anclar detalles para que no se nos olvide del todo.

4. No hay traición. Con la propiedad de una carta, los jugadores están atenidoa a las necesidades de los equipos que los hayan contratado, es decir, sólo cumplen órdenes cuando se les conmina, convence u obliga a cambiar su residencia a jugar  para otra escuadra; tanto el jugador como el equipo y el público están eximidos de cualquier acusación de traición puesto que sólo están cumpliendo con la tarea que se les asignó, que es dar su mejor esfuerzo y apoyar sin restricciones. Por supuesto, una deportiva como cualquier otra relación, genera sentimientos y la identificación de aficionados con su equipo se sujetará, primero, a la pertenencia de su ciudad, segundo, a la calidad que haya mostrado la escuadre y tercero, a la calidez lograda por la calidad humana mostrada por ambas partes. Salud.

Beto

jueves, 20 de agosto de 2026

La importancia del refuerzo

El ingreso de un nuevo integrante, trae
nuevas esperanzas. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Contextos especiales. Las palabras en el español (en su mayoría) gozan de más de un significado dependiendo de ámbito en el que son utilizadas; tener un refuerzo nos significa ser más fuertes frente a un problema, lo que a su vez quiere decir, que nos ayuda a encontrar una solución más rápido. En la guerra, los refuerzos venían a conformar pilares o columnas que de alguna manera, ya fuera por número de efectivos o por poderío armamental, garantizaban la victoria en una batalla o determinaban el rumbo de la conflagración. Por naturaleza, un refuerzo debe ser especializado, no importa que se trate de una persona, una sustancia o un objeto, literal, material o metafóricamente, se encargará de mantener en pie aquello que  esté en peligro de desaparecer.

2. En la salud. Algunos apuestan por recurrir a dietas especiales, otros a suplementos multivitamínicos; los que confían en su físico, optan por rutinas de ejercicios para aumentar su masa muscular o mejorar su estética, cualquiera que sea el camino, sólo hay que procurar que los efectos secundarios no estén en contra de los resultados esperados, por lo que, al optar por un refuerzo, debemos pensar que éste no necesariamente va a hacer que rindamos más, sino que lo hagamos bien, es decir, que el deterioro que implique nuestra actividad, sea el mínimo para que no merme nuestra producción. No hablo de productividad porque eso sugiere mayor esfuerzo, inversión y resultados permanentes, algo que en teoría suena bien, pero termina siendo insostenible.

3. En la educación. No sólo con tareas aprende el discente, también de las referencias que puede tener en la cancha con la misma escuela, con su entorno familiar y con su ciudad entera; no está de más advertir que el comportamiento en una cancha resume la manera de conducirnos en el entorno social; los refuerzos en la escuela deben estar enfocados en la formación de seres preocupados por su salud y educación física, adquirir las bases tanto de la alimentación como de una rutina específica y permanente para dejar de ver el ejercicio y la actividad física como un mero adorno o simple motivo de diversión. Deberíamos ser un pueblo que no requiriera a los nutriólogos para bajar de peso, sino para ser inteligentes en la ingesta e inversión de la energía que dan los alimentos.

4. En el deporte. Es un tema recurrente en las vísperas de cada campeonato, habrá equipos que por su desempeño errático, los necesitan más que otros que fueron más parejos en la temporada anterior, por el contrario, aquellos que tuvieron resultados aceptables, únicamente apuntalarán las posiciones que hayan detectado que debían mejorar. Algunos equipos apostarán por cambiar la dirección técnica o a los mandos medios administrativos y entre todos, podrían pensar en cómo reforzar a sus seguidores, ya sea por el mantenimiento de la base o del aumento en el número de aficionados. En general, todos necesitamos refuerzos en todas las actividades que realizamos, los cuales pueden ser herramientas, insumos y en el caso de los deportes, jugadores que cambien la fisonomía del juego. Salud.

Beto

jueves, 13 de agosto de 2026

En el entorno

Buena parte del rendimiento tiene que ver con
la acogida del entorno. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. El lugar físico. En un principio, los lugares donde se asientan los complejos deportivos como arenas, estadios, gimnasios o unidades deportivas, suelen estar alejados de las manchas urbanas para, posteriormente al convertirse en imanes de actividad comercial primeramente ambulante, vayan rodeándose de casas habitación y comercio establecido; en la ciudad ha sido el caso de los anteriormente llamados Viveros Revolución en los que hubo una alberca olímpica, la plaza de toros, dos estadios de fútbol y el ahora parque Irekua; tanto el estadio Revolución como la alberca desaparecieron para dar paso a los hospitales y la ampliación del parque. Una suerte semejante, tuvieron las deportivas Norte y Sur, que atrajeron para sí los trazos urbanos actuales.

2. Ganador o perdedor. Habría que establecer criterios claros entes que afirmar que una población es más exigente que otra o que un equipo lo es más que los demás; cada región debe tener sus propios conceptos de ganar o perder más allá de un marcador. Algunos de ellos integrarán el aprendizaje, otros el desarrollo humano y los de más allá, la gestión de procesos, principalmente los equipos que tienen más derrotas que victorias; pero ganar o perder es circunstancial, no define la personalidad de equipos ni jugadores y el presumir de uno u otro significa el compromiso de mantener lo bueno y erradicar lo malo, las formas para ello tendrán que ver con esfuerzos, recursos humanos, programas y diseños y, por supuesto, dinero, el recurso más volátil que cualquiera puede tener.

3. La posición en la tabla. Buena parte del ambiente detectado en cualquier competición profesional, se observa en la posición en la tabla que guardan los equipos; los números son fríos, dicen, pero nos dan una idea sobre lo que hay que mantener o mejorar en el trabajo semanal; por supuesto, si pudiéramos tener acceso a las estadísticas de entrenamientos, sabríamos del trabajo diario, por lo menos de un equipo amateur, lo que nos permitiría tener un punto de vista más acertado de lo que sucede en los juegos profesionales. Lo que los gráficos nos ofrecen, además, nos habla de un rendimiento histórico con el que podríamos saber de cierto, qué pudiéramos exigir para futuros torneos, comparando los resultados de cada campaña con las contrataciones actuales.

4. Importancia de la comunidad. Un equipo de voleibol (y de cualquier disciplina) basa su importancia en el legado que promete dejar, no sólo con los resultados, también en las conexiones que logren con su entorno, que puedan volverse parte del paisaje o que sea algo de lo que se hable en los cafés; el arraigo debe ser mutuo, así como el orgullo, por así decirlo la población debe sentirse parte del equipo que la representa y los jugadores, como hijos adoptivos (si no son originarios) del lugar donde juegan, esto es para no sentirse extraños en lo cotidiano y menos agredidos si alguien se les acerca a pedirles un autógrafo o una foto; que verlos en la calle sea motivo de sorpresa y aceptación, puesto que en el fondo, son tan humanos como la población que les da cobijo. Salud.

Beto

jueves, 6 de agosto de 2026

¿Qué hacer ante la fama?

Como todo, la fama es efímera.
Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Efectos primarios. La sentencia flota en el aire, a la mayoría de los famosos se les bota la canica y luego andan lamentándose por lo que la inconciencia les dicta hacer; lo que no sabemos de cierto es si se arrepientes por la naturaleza de sus actos o por haber sido descubiertos haciéndolos. A varios de esos famosos, resulta imposible exigirles ecuanimidad ante las oportunidades de «portarse mal» que se les presentan cotidianamente, debido a su corta edad o escasa preparación académica (en el mejor de los casos), debido también a que sus asesores son igualmente adolescentes, aunque tengan una mayor edad biológica. En el deporte, como en otras disciplinas, la concepción de los atletas como semi dioses, es el mayor obstáculo que tienen para crecer mentalmente.

2. Creerse más que los demás. Si algo hay que deteste cualquier aficionado a un deporte (practicante o no) es encontrarse con un individuo pagado de sí mismo al que su egocentrismo no le permita ver el esfuerzo de los demás que contribuyeron a formar lo que ahora es; es cierto que a lo largo de la historia han aparecido atletas que se merecen toda la admiración prodigada por sus fanáticos, en el caso de México están la figuras de Julio César Chávez, Fernando Valenzuela y Hugo Sánchez, quizá los más renombrados en su disciplina y en el caso del último, ha sido clara la animadversión histórica hacia su persona por no presentar la proverbial humildad que esperamos de nuestros famosos, pero si somos justos, el señor tiene de qué creerse.

3. La humildad como exigencia. En el fondo, todos hubiéramos querido que el comportamiento de personajes como Hugo Sánchez fuera como el del «Ratón» Macías en su momento de gloria, pero eso no encajaría en el esquema mental del futbolista. Pareciera que el apegarnos a la imagen del «humilde servidor» no nos ha servido de mucho, porque algunos dirían que eso limita mucho nuestro potencial como pueblo, sin embargo, la parte contraria (aún sin definir del todo) tampoco da los resultados que esperamos. Total que no encontramos el justo medio en el que seamos orgullosos de lo que somos y lo que tenemos sin parecer pedantes; es quizá el peor pecado considerado, por encima de verdaderos delitos como el latrocinio o el asesinato.

4. Fue sólo un momento. Al terminar nuestra etapa activa, las opciones lejos de restringirse se amplían, pues en algunos deportes se puede escoger entre seguir una carrera en la dirección técnica, la administración o en los medios de difusión, pero eso nos hace ver que el haber sido jugadores, constituyó sólo un instante que, posiblemente, nunca se repita. Sin embargo, las alternativas antes mencionadas, tienen la ventaja de estar basadas en el conocimiento, principalmente lo referente a la difusión de ideas, por lo tanto, existe la posibilidad de un desarrollo más prolongado proyectando carreras más largas que las atléticas como en los casos de Roberto Gómez Junco, Jorge Campos y Luis García. Salud.

Beto

jueves, 30 de julio de 2026

Adquisición de recuerdos

De una compra simple al objeto
más entrañable. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Los arreos de juego. Abrir los cajones de la ropa para escoger una playera o una camisa que se usará durante el día, sólo tiene el atractivo momentáneo de imaginar cómo luciremos con ella ya que en seguida, el espejo confirmará o negará nuestras sospechas; esta acción rutinaria en nada se compara a aquellos días de juego en los que sacar el uniforme nos hacía preguntarnos cómo sería nuestro desempeño, si nos completaríamos o si tendríamos para el arbitraje. Con el paso de los años, algunos guardamos (y seguimos usando) los antiguos uniformes de las escuadras en las que militamos (si es que se salvaron de las «depuraciones maternas»), sin embargo, hay objetos que resumen la animosidad de todo el tiempo en activo, en mi caso tendrían que ser mis rodilleras.

2. Las fotos. ¿Quién no ha deseado tomarse una foto con sus ídolo vigente o de la infancia? ¿Cuántos lo habrán logrado y cuántos se quedaron con las ganas? Una fotografía constituye un documento que nos confirma el haber estado presentes en un evento específico y en el caso de acompañar a un jugador famoso en el cuadro, no estamos suponiendo que nos conoce, sino que fuimos testigos de alguna hazaña suya o que aprovechamos la oportunidad en un encuentro casual. Para algunos de nosotros que fuimos educados en el ejercicio de la prudencia, el encontrarnos con algún jugador famoso significa el luchar internamente entre satisfacer nuestro deseo de tener un recuerdo suyo o no ser imprudente y al dudar, lo más seguro es que nos lo perdamos.

3. Los partidos importantes. Estar en el momento de lo hechos no es privilegio exclusivo de los periodistas, menos cuando no hay manera de no estar involucrado en el evento, como en un terremoto; pero toca hablar de algo más agradable como un partido final de cualquier disciplina deportiva o la inauguración de un nuevo torneo; una directiva, como la empresa que representa, reaccionará al estímulo que le signifique la asistencia del público, por lo que se esmerará en ofrecer un producto (equipo) que haga que todos sus encuentros sean importantes debido a los alcances que todos los involucrados intuyan que tienen. Un buen equipo dejará la sensación de que puede aspirar a grandes cosas, por lo que la importancia de sus encuentros será evidente.

4. Su majestad el balón. Lo que para un boxeador son sus guantes, para un voleibolista significa «su» balón; en la adolescencia sentimos el piquete de la compra del primer balón (o del décimo quinto), la emoción suele ser la misma porque tiene el ingrediente de la renovación de interés en lo que rodea al voleibol, como los más recientes modelos de uniformes, de tenis y, por supuesto, de balones. Los más llamativos son aquellos utilizados en las competiciones importantes como Centroamericanos, Norceca, Panamericanos, Copas y Campeonatos Mundiales y ¿por qué no?, las actuales ligas profesionales varonil y femenil de México; con el tiempo, un balón se vuelve de un instrumento de juego, en un trofeo que muestra todo lo que disfrutamos en los partidos. Salud.

Beto

jueves, 23 de julio de 2026

Crear identidad

El ejemplo arrastra más que las
palabras. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Cuestión de costumbre. Hay maneras sutiles de hacer que alguien nuevo se vuelva seguidor del equipo al que somos aficionados, como el tapizar un cuarto con fotografías, con los colores y los jugadores a los que se admira o tener un cartel, un balón o una camiseta autografiada por la máxima figura del deporte en cuestión. Posiblemente sea más efectivo el llevarlo a ver un partido en el que se intercambien opiniones sobre quiénes son los mejores para jugar y reforzar todo eso con la convivencia en el hogar viendo la transmisión de un partido acompañado de bebidas y botanas. El refuerzo más importante se dará cuando se le acompañe a cumplir con sus propios partidos y animarlo sin vanas presiones a jugar cada vez mejor en la medida de sus posibilidades.

2. Extensión lúdica del patriotismo. Jugar a la guerra ha tenido el atractivo de vencer a un contrario sin necesidad de matarlo, ni siquiera herirlo de forma deliberada, quizás el ajedrez sea el juego por excelencia, pero cada balón en los deportes de conjunto, se vuelve un misil para acabar con la resistencia del rival. La identidad hace su aparición en cada encuentro para defender una idea, para imponer condiciones y para mostrar que la propia pertenencia es la mejor; paralela a la idea de la patria, nos encontramos ésa de pertenencia a la de una selección nacional, prestigio de por medio, convierte a espectadores y jugadores en guerreros dispuestos a «caer con la cara al sol» y «vender cara la derrota» en caso de no obtener la ansiada victoria que asegure el seguimiento del equipo.

3. Preferencias de disciplina. Al día de hoy, cada deporte practicado en el mundo presentan variantes que se adaptan a las necesidades de los practicantes; para el voleibol, además de a playa, existen las modalidades de cuartetas, tercias y el paralímpico, las que recuerdo y quizá no tengan restricciones para practicarlas más allá de las categorías por edad, incluso supongo que en el paralímpico no está prohibido que participen jugadores sin problemas motrices, siempre y cuando respeten las reglas de movilidad dentro de la cancha, pero eso entraría más en un tema ético. En cuanto a las otras, lo que cambia son las dimensiones de las canchas y si hay o no distinción entre atacantes y zagueros, por lo demás, la esencia es la misma.

4. Asistencia continua. A todos aquellos que escuché quejarse de que un puesto de tacos no era bueno porque parecía utilizar carne refrigerada por mucho tiempo, les sugerí que si deseaban que su producto fuera más fresco, le consumieran más seguido; lo mismo pasa con un equipo deportivo profesional, si queremos exigir que nos brinden un mejor espectáculo, debemos estar presentes en sus partidos continuamente. La situación, al ser un evento dominado también por la economía, se dará como en cualquier empresa, a mayor captación de recursos, mayor monto para la inversión en jugadores y mejoras en las condiciones de la competencia, llámese infraestructura o promocionales para la difusión de los equipos. Salud.

Beto

jueves, 16 de julio de 2026

Convertirse en profesionales

Basta con imaginarlo para saber
cuál es el rumbo. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Meta desde niños. Punto clave es la detección de intereses y facultades por parte de los adultos, pero como una actividad seria y no sólo sea la proyección en los infantes de lo que quisieron hacer y no pudieron; los buscadores de talentos tienen una razón de existir y, en cierta medida, deben realizar diversos trabajos como escuchar intereses y problemas, sondear niveles deportivos, educativos y económicos y hasta servir de guías espirituales si logran hacer que un candidato a profesional llegue a las filas de un equipo que no esté cerca de su casa. Hacer que un niño se interese en practicar algún deporte es algo sencillo, sólo hay que combinar el ejemplo con historias fantásticas de jugadores que lo dejaron todo en la cancha y decirles que es bueno seguir sus pasos.

2. La validez de la no alternativa. El deporte profesional puede convertirse en el único camino para trascender y ganar dinero, pero ninguno como el box que se nutre en su mayoría, de personajes de las clases bajas del país ávidos se salir de sus historias de miseria y que no tienen más opción que romperse la cara materialmente subidos en un ring. Es válido pensar en la licitud de optar por ese camino y ganar pretendidamente miles de dólares porque así es como van a compensar tanto su pasado lleno de carencias, como las posibles lesiones cerebrales por la cantidad de golpes recibidos. En esos casos, las opciones no son abundantes, sabedores o no de las consecuencias, deben lanzarse porque es una de las pocas formas honestas de amasar una fortuna, aunque los resultados no sean halagüeños.

3. Decisión de un instante. A veces no sentimos pasar el tiempo de reflexión cuando de decidirnos por algo se trata, lo que no significa que no nos hayamos tomado alguna vez la libertad de ser compulsivos en varias opciones claro está que, por fortuna, la mayoría tiene que ver con el sabor de una paleta, tomar un camión o un taxi o escoger una película en un fin de semana; escoger una carrera deportiva tiene el mismo peso que el escoger una carrera académica, no es una actividad accesoria, se trata de una decisión de vida que definirá el estilo, las rutinas y las convivencias a las que será posible acceder. La característica que en ese momento de decisión debe tenerse como posesión más preciada, es la constancia para poder cumplir con el compromiso.

4. La siempre confiable imitación. Todavía en la adolescencia mantenemos patrones a seguir con los cuales establecer nuestra forma de jugar, quizá no tengamos las mismas características antropomórficas, pero es lo de menos; soñamos con tener la contundencia de Eavin N’Gapeth o la capacidad de ubicación y bloqueo de Paola Egonu con las cuales obtener el respeto de nuestros contrincantes y por un momento, en un rincón de nuestra mente, lo logramos y guardamos esa imagen como uno de nuestros más preciados tesoros o como un punto de comparación para futuras jugadas en las que estemos involucrados. Imitar los movimientos de los jugadores que admiramos va conformando una «carpeta» con la que descubriremos los que a nosotros nos va bien. Salud.

Beto

jueves, 9 de julio de 2026

Salud durante el partido

Ninguna preparación es menor cuando
de salud se trata. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Consideraciones generales. Aquí debemos hablar de prevención en todo, puesto que mantenerse sano durante la competencia en general y en cada partido en particular, tiene que ver con haber entrenado bien, alimentado lo suficiente y no excederse en los esfuerzos por mantenerse activo; el primer punto lleva consigo la salud mental, basada ésta en tener bien claros nuestros puntos fuertes y en los que debemos mejorar, lo cual redunda en una concentración importante que se mantenga por todo el partido. En el segundo, consideramos el balance óptimo en nuestra ingesta de proteínas, carbohidratos y grasas, según nuestras características físicas y quema de calorías, por último, se requiere tener un buen esquema ilustrativo sobre nuestros espectros de descanso y cansancio para evitar lesiones.

2. La convivencia deportiva. Un jugador sano es aquel que durante sus partidos realiza bien sus funciones, acata las órdenes de su entrenador, respeta todo el tiempo las reglas y no busca pretextos para tratar de justificar sus errores; en este sentido, la salud se muestra en la seguridad obtenida por la experiencia acumulada principalmente, además del carácter forjado en las horas de entrenamiento y el dominio del temperamento en los partidos. El respeto será el tema central y la moneda regular con la que nos relacionemos con los contrarios, los árbitros, los compañeros y los cuerpos técnicos que son con quienes se tiene un trato directo; el público es aparte, se le muestra respeto dando lo mejor que de sí mismo en la cancha, justificando así, la convocatoria.

3. Oídos sordos. Casi todos damos por entendido el aislamiento que debe haber en la cancha, pues parece lógico que haya poca expresividad o, por el contrario, momentos de euforia como desfogue de presión, debido a la concentración que debe haber para entrar en contacto con el balón; el ruido de la tribuna desaparece para dar paso a las voces de los compañeros y del entrenador exclusivamente; esta atención selectiva es importante pues la comunicación en la cancha suele ser especializada, ya sea con vocablos sencillos o con señas, para lo cual, debemos tener bien ubicados las sitios en los que regularmente van a estar colocados cada uno de ellos. Además, debemos ser capaces de identificar cuándo una indicación es genérica (para todos) y cuándo es específica para uno.

4. Sin garantía. Los indicadores de salud dentro de un partido se observan generalmente en el comportamiento, pero también en las actitudes que se tomen en los fallos propios y de los compañeros, las decisiones arbitrales o los planes del cuerpo técnico; nada de eso debería sacar de sus casillas a nadie, pero con argumentos basados en el carácter y el temperamento, suponemos que podemos justificar los exabruptos que puedan presentarse. Ahora bien, un malestar puede presentarse por algo tangible como una agresión o por algo conceptual como considerar que no hay justicia en una decisión arbitral. Cierto es que no todos tenemos el mismo nivel de paciencia ni, mucho menos, la misma expresividad, pero sería prudente fijarnos a qué debemos reaccionar o no. Salud.

Beto

jueves, 2 de julio de 2026

Conocimiento deportivo

Antes, enterarse de estadísticas, parecía
una actividad snob. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Las estadísticas no lo son todo. Fernando Schwarts contradiría estas líneas, siendo él una máquina de guardar datos sobre los deportes más importantes de este mundo, habilidad mostrada como ganador del Gran Premio de los 64 mil pesos, conducido por don Pedro Ferriz Santacruz en la década de los setenta, pero con todo, el manejo de datos debe tener un contexto para darles significado. La interpretación importa porque los seres humanos hacemos más caso a las narrativas que a las operaciones matemáticas y los números sin interpretación son poco menos que somníferos para quienes se nos dificulta usarlos para crear imágenes, aunque hay escritores que lograron inclusive, hacer poemas con cantidades u operaciones matemáticas pero no es la generalidad.

2. Campo poco prolífico. La afición pocas veces sabe de los detalles finos hacia el interior de una liga o equipo, tampoco conoce las generalidades totales del deporte al que dice seguir, no es que sea su obligación, pero sí sería deseable que no suplieran esa ignorancia con un apasionamiento desmesurado que lleva a exigencias y frustraciones incompatibles con los potenciales locales, pues si una comunidad no se muestra fuerte y orgullosa de lo que es, no puede exigir que sus equipos arrasen con los contrarios, como si aquellos tuvieran que rendirse antes de jugar; si un equipo tiene en su haber triunfos esporádicos, debe ser porque no está apoyado por la historia del pueblo que dice estar apoyándolo y su profesión cotidiana no se ve reflejada en su accionar diario.

3. Especialización para la fama. El especialista deportivo se rodea de trivialidades altamente comercializables, pero lo que prevalece en el fondo, es la manera y el fin que persigue con lo que sabe; es poco común encontrarnos con detalles útiles dado que estamos hablando de un entretenimiento y los datos ahí vertidos sólo sirven para amenizar las charlas de café o para hacerle plática a un desconocido en una parada de autobús. Quizás, entendiendo lo anterior, lo más lucrativo al rededor de un deporte, sea el conocimiento estadístico para poder predecir en cierta medida, los futuros resultados en alguna competición y, ¿por qué no, apostar en alguno de ellos. Mejor no hagan caso de esto último porque, como decía mi abuela paterna, «quien apuesta, pone en riesgo su vida y la de su familia».

4. La competencia intrínseca. Dentro del mundo deportivo no existe de otra que la competencia, podemos fijarla en lo que más nos interese, si contra nosotros mismos, si contra otros o contra el tiempo, el caso es que estamos en una comparación continua y permanente que va a permitirnos fijar objetivos y metas que den testimonio de que hemos avanzado respecto de cuando empezamos cada periodo. Sin embargo, ese mismo hecho va a indicarnos cuándo será prudente ir disminuyendo la intensidad de nuestras intervenciones hasta el punto del retiro y el consecuente cambio de disciplina, porque la competencia para un deportista nunca se termina. Por supuesto que la actividad física no se acaba, pero sí cambian el nivel o la actividad pues el deporte permite también un trabajo intelectual. Salud.

Beto

jueves, 25 de junio de 2026

La mentalidad

Crecer se da mejor juntando lo mental
con lo físico. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Componentes básicos. Son dos en cada enfoque (dos también), la creencia y la reacción; como conjunto de creencias, actitudes, pensamientos y paradigmas, indica cómo enfrentar los desafíos y cómo tomar decisiones, en general, cómo percibimos el mundo. La mentalidad fija indica que la inteligencia, el talento y las habilidades nos vienen de nacimiento, pero sostiene que sin talento, una persona evitará los obstáculos pues ve el esfuerzo como algo inútil. La mentalidad de crecimiento dice que las capacidades básicas son aprendidas y con trabajo pueden desarrollarse, por lo cual una persona no espera a tener talento, trabaja para dominar una tarea; la mentalidad ha sido un concepto que se ha utilizado para justificar victorias y fracasos.

2. No siempre positiva. Imagino que, como nuestros procesos cognitivos no distinguen valoraciones sino hasta que obtienen resultados, cuando queremos condicionarnos lo mismo da que sea para algo bueno que para algo malo; entonces, lo mismo que decimos para animarnos, lo pensamos para desanimarnos, nada más que el discurso será negativo. Si hemos estado en este caso, sabremos que los pensamientos negativos son adictivos, quizá por su carácter de rechazados por la mayoría, así que los tratamos como algo que nos distingue de los demás, ya que pareciera que el ser optimista es una obligación más que una manera de enfrentar la vida. Sé que el ser positivo no garantiza el bienestar, sin embargo, ser negativo tampoco garantiza lo contrario.

3. No suple lo físico. El tener una mente positiva requiere de un buen físico que la sustente, eso es sabido desde la antigua Grecia y lo mantenemos presente hasta nuestros días porque ha probado ser una afirmación totalmente cierta; de nada sirve tener un físico impresionante cincelado a base de ejercicios si no hay un pensamiento que lo guíe en el camino a la meta; tampoco sirve de mucho una mentalidad de hierro si no nos ejercitamos lo suficiente para soportar el desgaste, como lo prueba el hecho de que tanto un piloto de fórmula uno como un ajedrecista deban tener rutinas de ejercicio que los mantenga en buena condición física. Así pues, una parte complementa a la otra para convertirnos en seres funcionales que pueden terminar lo que se proponen.

4. Como el carácter. Claro está, no es permanente como el carácter, es eventual pero suele manifestarse en los momentos de crisis sí ésta no es tan fuerte que llegara a paralizarnos; estar mentalmente preparados requiere de una meta específica que tenga clara su fecha de vencimiento ya que su proceso debe estar ligado a rutinas que integran también el trabajo físico, el cual tiene ciclos a los que la mentalidad debe acoplarse, como un sujeto que viaja en una montaña rusa. Pareciera broma, pero hay que prepararse para estar preparado mentalmente, esto que parece redundante y absurdo, significa que primero debemos saber concentrarnos, luego entender cuáles son nuestros detonantes para poder enfocar objetivos y metas y al fin, ser constantes, por eso es un proceso. Salud.

Beto

jueves, 18 de junio de 2026

Mostrar poderío

Mantener un juego parejo, es lo que
consigue victorias. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. En la red. Un físico de más de dos metros de altura y tres metros y medio de alcance puede infundir respeto en cualquier cancha, pero eso no significa que a su portador lo haga un infalible todopoderoso; lo único que los separa de la competitividad de aquellos de talla más corta, es que no se les haya encontrado un punto débil; alguien que pueda despegarse un metro o más del piso, bien puede enfrentar a jugadores de distintas estaturas si sus demás habilidades complementan la altura alcanzada. No todo son remates a 100 km/h, también existen los cambios de velocidad o los roces con los brazos contrarios y lo ideal es que cada jugador domine las tres jugadas, eso sí, a la defensiva sólo existe el bloqueo, quizá la acción en la red más difícil que hay.

2. En las zonas 5, 6 y 1. También influye el tener un buen físico, pero en las posiciones de zaguero, es más apreciada la velocidad junto con la colocación puesto que hay que recibir y controlar balones que viajan a grandes velocidades en un espacio de menos de doce metros (recuerden que también los zagueros rematan); en las posiciones del fondo no se puede pensar en terminar una jugada en la primera oportunidad, es más un trabajo de paciencia en el que se juega con la fortaleza mental del contrincante, es prácticamente afirmar que quien aguante mejor los trancazos, es el que va a ganar. Podríamos afirmar que, como en varios deportes más, en el voleibol las delanteras ganan partidos, pero las defensas consistentes ganan campeonatos. Arroz.

3. En la banca. Hay una ventaja en el voleibol sobre los otros deportes de conjunto, las bancas tienen más oportunidad de entrar a jugar dadas las condiciones de desgaste a las que se someten los jugadores, por lo que no podemos hablar de titulares y suplentes, sino de iniciadores y continuadores porque, ya sea por táctica o por cansancio o lesión, los jugadores que no comienzan van a entrar seguramente y deben estar en la mejor condición posible para recuperar o para mantener una diferencia de puntos, es eso o no se tomado en cuenta para jugar. Otro punto importante siendo continuador es ser un agente animador que apoye en todo momento a sus compañeros, sin importar los desempeños y sin criticar las bajas de rendimiento, posiblemente eventuales.

4. Mental. La mentalidad fuerte no sólo se muestra en los juegos, es más importante sacarla a flote en los periodos en los que no se tiene acción, dado que posiblemente no se pierda la condición física, pero sí la conjunción, puesto que es posible que a los equipos se integren nuevos elementos y salgan otros y todos sabemos que debe haber un periodo de adaptación; serán las mentes más fuertes las que logren la adaptación más rápido. Al contrario de lo que pudiéramos suponer, la fortaleza mental se basa en la consistencia y no en la intimidación, es más importante e impresionante ver a alguien que no se inmuta ante los problemas que otro que reacciona vigorosamente pero es errático porque necesita periodos para reponerse. Salud.

Beto

jueves, 11 de junio de 2026

Prohibidas las lesiones

Depende del cuidado el tiempo que podamos
estar activos. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Pruebas innecesarias Para los que nunca vivimos del deporte como jugadores profesionales (aunque sí como entrenadores), entendemos a las pausas como algo inherente a nuestra práctica pues sólo jugamos dentro de los calendarios de las ligas locales y los niveles en los que nos desenvolvimos, no nos ponían en un alto riesgo de lesiones ritmo de juego que nos permitía recuperarnos de lo que considerábamos cansancio, lo que no implicaba necesariamente inmovilidad, sino tal vez, la práctica recreativa de otras disciplinas. Además, el metabolismo acelerado (que extraño mucho), nos permitía mantener casi sin esfuerzo la misma condición física por un largo periodo, algo que el profesional no puede permitirse por la exigencia a la que se somete.

2. Son un desgaste continuo. Las lesiones, por muy pequeñas que sean, si son continuas se manifiestan de diversas maneras en la etapa adulta, en la forma de entumecimiento de las extremidades, calambres en ciertos músculos o dolor articular, si a lo anterior le sumamos los vicios posturales recurrentes, los achaques estarán a la orden del día. Lo peor del caso es que los malestares son acumulables dado que, si no se atienden adecuadamente comenzamos a tratar de compensar las partes lesionadas realizando su trabajo con las partes sanas, obligándolas a un sobre esfuerzo que a la larga, terminará por lesionarlas también. No conozco a quien se haya atrofiado completamente al grado de quedar inmóvil, pero sí quien vive con dolor permanente.

3. Dolor y atrofia. Esto pareciera un tema para la edad adulta, pero va gestándose desde la juventud; como broma, quienes llegamos al sexto piso, afirmamos que si amanecemos y nada nos duele, entonces debemos preocuparnos porque entonces estaremos muertos. Es inevitable sentir dolor, aunque no abusáramos de nuestro cuerpo, el desgaste natural se encargaría de mandarnos señales de que algo va mal con alguno de nuestros sistemas, entre los más frecuentes estarían el muscular y el óseo, puesto que está esa sentencia de que si algo no usamos, se atrofia. Las señales (dolores), pueden manifestarse de diferentes maneras, agudas, intensas o intermitentes por citar algunos y lo mejor es hacerles caso porque de su atención depende que sigamos funcionando.

4. Repositorio de achaques. Nuestro cuerpo está hecho para moverse, no es una copia de otro, es el prototipo de un diseño que en cada nacimiento se repite pero no se copia, ni siquiera entre los gemelos tenemos dos cuerpos iguales, por lo tanto, cada uno de nosotros somos propensos a diferentes tipos de lesiones así como somos capaces de realizar diferentes suertes y malabarismos, el caso es que para poder decir que hemos tenido una vida sana debemos encontrar un balance entre aumentar nuestras facultades y reducir lo más posible las lesiones. Partiendo de eso, seguramente habrá un deporte al que nuestras facultades se adapten mejor, por consiguiente al hacer la elección, debemos apoyarlo con los ejercicios específicos para nosotros. Salud.

Beto

jueves, 4 de junio de 2026

Rendimiento es la clave

Podemos hacer cosas vistosas, pero es mejor
si las mantenemos. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. ¿Cuándo se habla de él? Uno de los puntos que ya habíamos tocado pero que da para muchas páginas de alguna publicación especializada, es el tener al rendimiento como un requisito para funcionar en lo teórico y en lo táctico de la mejor manera posible. La imagen del verbo rendir debe estar ligada al de la constancia, pues no basta con cumplir en un solo evento, la carrera deportiva (como sucede en todas) no se limita a victorias esporádicas, sino que busca mantenerse en un muy buen nivel para que sus frutos duren por todo el tiempo posible. Aquel que se mantiene activo por mucho tiempo en buenas condiciones, puede disfrutar de una vida plena después de su retiro, ya que la disciplina impuesta desde joven, le servirá como sostén en su etapa madura.

2. Tener presentes las capacidades. Gozar de un buen rendimiento no es el resultado de la casualidad, para empezar y como base primordial de ello, está el conocer de qué somos capaces física y mentalmente, lo que requiere de una observación continua, a veces obtenida mediante segundas personas o terceras; si corremos rápido, si saltamos alto, si sabemos acompañar las jugadas, lo captaremos por la comparación con otros, posiblemente en pleno partido o por las características que entrenadores y jugadores destaquen de nosotros, gracias a lo cual, podremos poner énfasis en aumentar esas capacidades y complementarlas con otras, que sería lo ideal debido a que son los jugadores con más amplio margen de aptitudes, los que terminan siendo los modelos para conformar un buen equipo.

3. Poder repetir las jugadas. Mecanizar no significa quedarnos sin razonamiento, por el contrario, en los deportes se trata de la base para poder improvisar sobre la marcha; el cuerpo completo tiene memoria muscular, graba movimientos, posturas y ubicaciones geográficas, lo que nos permite repetir los desplazamientos personales (por ejemplo al rematar) y los que debemos realizar junto con los demás miembros del equipo. Esta memoria nos permite dejar de prestar atención en los fundamentos para concentrarnos en los cambios operados tanto en el equipo contrario como en el propio y así optimizar ataque y defensa en un mismo nivel, lo que a su vez redunda en una mayor eficiencia sostenida por todo el trayecto de cada partido.

4. Resultado de la constancia. La principal ventaja de ser constante en los entrenamientos y en el cuidado de la salud, es el sufrir el menor número de lesiones en la vida activa, pues además de lo molestas que son, representan un retroceso en el acondicionamiento físico y al paso de los años, el tratar de recuperarlo es cada vez más difícil; sin embargo, si mantenemos una rutina sin importar que estemos en un nivel competitivo o no, la calidad de vida que tengamos en edades avanzadas será buena al tiempo que mantendremos al margen a las enfermedades degenerativas como la diabetes, el párkinson o el alzhéimer, pero todo está en ser constantes, sin excesos, incluso en el ejercicio tomando en cuenta que tenemos capacidades distintas a los demás en cada etapa de nuestras vidas. Salud.

Beto

jueves, 28 de mayo de 2026

Dinamismo para impresionar

El momento llegó de demostrar las
propias facultades. Foto: BAER vía Gemini

Irapuato, Gto.-

1. No tanto así. En otra ocasión afirmé que para poder jugar profesionalmente, habría que evitar el tratar de impresionar y procuraré aclarar este punto; ser dinámico y obtener como resultado el impresionar al cuerpo técnico y al público es una cosa, lo que no está bien es buscar esa impresión con cualquier tipo de jugadas. Debemos buscar, por encima del lucimiento personal, el jugar bien al servicio del equipo, puesto que es más apreciado el buen funcionamiento colectivo constante, que jugadas esporádicas de un solo elemento. En otras palabras, que el dinámico sea el equipo, que sus ganas de participar sean más importantes que el meter un balonazo o volar tres metros para salvar una pelota por la banda, lucidoras por supuesto, pero ¿y si se pierde eso en el saque?

2. La magia del comportamiento. Muchas veces nos ha resultado inexplicable la inclusión de jugadores que lucen poco, que no son del todo contundentes o no arriesgan en las jugadas, pero que mantienen el balón en juego; su labor será discreta pero no pasa inadvertida para quienes aprecian secuencias prolongadas de juego o para los que saben qué difícil es controlar un balón que viaja entre 90 y 100 km/h. Por lo general, los jugadores que mantienen el nivel propio y de los compañeros, suelen ser reservados e introspectivos, lo que los hace mesurados en su comportamiento tanto dentro como fuera de la cancha, lo que no implica que carezcan de carácter, por el contrario, pueden imponer su voluntad cuando ellos, por alguna circunstancia, así lo consideren pertinente.

3. Vivimos de la imagen. Siempre será más atrayente un jugador que grita, hace piruetas y su contundencia es continua, lo es más cuando logra conectar con el público, recibiendo así, el apoyo necesario para continuar con su labor. Sin embargo, los hay aquellos que por mucho que hagan, no logran caer bien en el ámbito popular, por lo que su estancia en un equipo se vuelve molesta y pareciera que sin remedio; claro está, la mayor parte de los seguidores del deporte poseen una mala memoria a corto plazo, por lo que con una sola buena acción que un personaje así llegara a hacer, olvidarían todo y su frustración se transformaría en festejo. Tener buena o mala imagen no garantiza aceptación o rechazo, pero ambas tendencias pueden capitalizarse en favor de un desarrollo deportivo muy llamativo.

4. Y el prestigio. Nada es tan permisivo para la presunción que un equipo, al que se es seguidor, quede campeón de un torneo; en esta vida, por mucho que los gurúes de la salud plena lo reiteren en contra, lo que importa para ser considerado exitoso es acumular objetos de valor. Para un equipo o un atleta, lo anterior se traduce en trofeos y medallas que adornarán las vitrinas adaptadas para guardar un número grande de ellos. Entre más sean, mayor será el respeto y la fama por parte de quienes estén en su entorno y trascenderá a los seguidores de sus trayectorias, algo normal si observamos que, al ser una meta común en la mayoría de los ámbitos en los que nos movemos, se convierte por contagio esa acumulación en algo aspiracional y se festeja un título como si fuera un logro de todos. Salud.

Beto

jueves, 21 de mayo de 2026

Pensar profesional

El amateurismo tiene una nueva
oportunidad. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. La alimentación. Ser un atleta profesional no implica que deba olvidarse por completo a las garnachas, los dulces y las bebidas alcohólicas, pero sí se debe dejar de lado que esos platillos y bebidas sean su base alimentaria; lo dijo un eminente endocrinólogo y no porque sea mi padre voy a evitar mencionarlo, podemos consumir de todo, siempre y cuando con las cantidades no atentemos contra nuestra salud. Partamos de la base de que comer y beber configuran placeres que en cada ser humano determinan la capacidad de resistencia que tenemos a caer en tentaciones fútiles, pero el enemigo natural de la salud basada en ellas es la falta de sentido de la saciedad que desarrollamos culturalmente por competencias que nada tienen que ver con la cordura.

2. El ejercicio general. Estar en buena forma es relativamente sencillo, nada más hay que poner atención en activar todos los músculos y articulaciones para no sentir molestias y, lo más importante, no sufrir lesiones; por otro lado, resulta imprescindible tener una capacidad aeróbica a toda prueba, por lo que las carreras y caminatas de fondo no deben faltar en nuestras rutinas. Con aparatos o sin ellos, existen rutinas que se adaptan a nuestras capacidades y antropometría, por lo que si hubiera dificultades geográficas para asistir a un lugar especializado para ejercitarnos, de alguna manera podríamos sustituir movimientos o aparatos con lo que tuviéramos al alcance, en otros términos, la imaginación es el límite.

3. El ejercicio específico. Al decidirnos a seguir una disciplina específica, estamos renunciando en parte a seguir otras, al menos no dedicando el mismo tiempo y esfuerzo que la principal; para el caso del voleibol, debemos poner atención en aquellos ejercicios que faciliten el salto explosivo, la fuerza de abdomen y el mantenimiento de articulaciones como tobillos, rodillas, codos y hombros, poniendo especial atención en todos los huesos que componen la mano hasta la muñeca. Teniendo cuidado en realizar esos ejercicios, estamos en la posibilidad de tener una vida deportiva larga, sin pausas obligadas, alejada de lesiones; la clave para lograrlo, es entender que nuestro cuerpo tiene fluctuaciones de rendimiento según haya sido la carga de trabajo a la que lo sometimos.

4. El cuidado perenne. Un jugador profesional debe tener un cuidado permanente en lo físico, en lo mental y en cómo se conduce en público, principalmente frente a la prensa; si comparamos la exposición a la que estaban sometidos hace cincuenta años con lo que deben enfrentar ahora, resulta que además de las bondades que emanan de la variedad, también aumentó el riesgo de ser mal interpretados o de sacar de contexto palabras o imágenes producidas por su persona. Recordemos que todo el mundo en estos días, tiene una potencial arma en las manos con la cual producir video, fotografía fija y/o sonido que pueden trabajar en contra de jugadores y cuerpos técnicos puesto que la mayoría de esos portadores carecen de disciplina periodística. Salud.

Beto

jueves, 14 de mayo de 2026

Estar a tono

El amateurismo tiene una nueva oportunidad
de volverse profesional. Foto: BAER vía Gemini

Irapuato, Gto.-

1. Es buen tiempo. Podría parecer demasiada la antelación con la que advertimos a aquellos que aspiren a tener un lugar en la Liga de Voleibol Profesional de México, deben estar en su mejor forma, pero créanme, el tiempo se pasa muy rápido y si no tomamos providencias, las oportunidades las aprovecharán otros; alguna idea tendrán sobre el acondicionamiento físico para que realicen un rutina, estén o no en un equipo, por lo que presentarse a las selecciones de cualquiera de las sedes no representaría ningún problema. Una cosa nada más deben pensar si acaso no fueran elegidos, siempre habrá otra oportunidad en los siguientes torneos, lo que viéndolo desde una perspectiva optimista, permitiría el tener más tiempo de preparación.

2. La mentalidad. No existe una receta para impresionar a un entrenador, ni tampoco funcionaría si no estamos seguros de lo que podemos hacer en la cancha; la clave es ser nosotros mismos, sin fingimientos, sin realizar cosas que nunca hayamos intentado, porque las hazañas de superación personal son escasas y en el cine las exageran un poco para atraer más público. Lo que más importa a un cuerpo técnico es que sus jugadores sean constantes, que no estén propensos a lesiones y que su técnica sea impecable, teniendo esos tres aspectos cubiertos, cualquier otro detalle será ganancia. La fortaleza mental se basa en esos tres aspectos que garantizan jugadores confiados que no van a caerse en el primer descalabro.

3. El cuidado personal. Es para todo deportista y no se queda sólo en ser pulcro físicamente, sino en la manera de conducirnos en los entrenamientos, con los compañeros y con la gente externa al equipo, llámese público o prensa; el mantenimiento de la imagen institucional es importante por el hecho de representar a un grupo que, supuestamente, busca algún tipo de bienestar. Está también la responsabilidad de ser un ejemplo para jóvenes y niños, tomando en cuenta de que el cuidado debe darse a diario, las veinticuatro horas del día; hemos tenido atletas que no soportan los reflectores, por fortuna ninguno de ellos ha sido voleibolista, lo que no significa que no haya, ojalá que no tengamos que enterarnos de ninguno.

4. Vislumbrar el final. Vivir al día (uno a la vez) pareciera muy sensato (en parte) si es que logramos quitarle el elemento hippie, lo que significa que de ninguna manera dejemos de pensar que todas las etapas que debemos pasar son finitas, en buen romance, que la juventud no es eterna y que las fuerzas suelen abandonarnos a cierta edad, lo que debería obligarnos a planear cómo deseamos pasar los últimos años de nuestra vida deportiva profesional. Hay varias opciones, pero la única prohibida es la de deprimirse por ya no poder jugar, las demás, responderán al temperamento, al interés o a la condición física de cada uno. Por supuesto, el retiro es la oportunidad de reencontrarnos, de realizarnos de otra manera, de vivir más. Salud.

Beto

jueves, 7 de mayo de 2026

Mundo amateur

El amateurismo tiene una nueva
oportunidad. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Una diferencia. El posible semillero para el profesionalismo no debe dormirse en sus laureles puesto que todavía no se ha creado un vínculo entre las ligas municipales, estudiantiles o bancarias de las inmediaciones y los equipos profesionales del estado, en lo cual podríamos trabajar los diferentes medios que interactuamos este torneo pasado. Las universidades podrían ver un nicho de prestigio si alguno de sus alumnos lograra colarse en las filas de los equipos profesionales y, si fuera en Freseros, mejor. El amateurismo tiene un muy disfrutable tono romántico, sin embargo, para los de la vieja guardia, el profesionalismo es un sueño que siempre vimos lejano, pero a los jóvenes actuales se les presenta como una oportunidad de oro.

2. Sentadas las bases. Las ligas municipales tienen un panorama semejante al de las universidades pues al ser también formadoras de jugadores, podrán presumir prestigio insertando un buen número de ellos en el profesionalismo, quizá firmando convenios de visorías o teniendo un contacto cercano con cuerpos técnicos y directivos, lo que haría más dinámico el flujo de información y de elementos elegibles. Hay que aspirar a ello, existe la posibilidad, por fin, no podía ser más cercana en el estado. Tanto Leonas como Freseras presentaron una aceptación que quizá ni los dueños de los equipos se esperaban y no es por adornarnos, pero aquí hubo una audiencia más pareja que en León, lo que puede redundar en más apoyo.

3. Vamos enterándonos. Si reparamos en la presión, pienso que los equipos pueden estar tranquilos ya que aún estamos en el inicio de la profesionalización de todos los componentes de la liga, incluido el público; aunque parezca extraño, sí, el público también debe profesionalizarse, empezando por conocer a los jugadores y a los cuerpos técnicos para entender, posteriormente, los sistemas de juego, cómo es que escogieron y aprovechan las cualidades de sus pupilos y cuáles de ellas sirven para conectar con sus seguidores. Esto último supone un trabajo continuo, aunque nos encontremos en pausa hasta el tres de octubre en que está planeado el inicio del torneo varonil. Hasta el momento, sólo Tapatíos ha confirmado su participación.

4. Infraestructura básica. Las canchas que una vez nos sirvieron de escenario para mostrar nuestras mejores cualidades y que eran algo así como la «Catedral» del voleibol local, me refiero a las ubicadas en el ahora parque Irekua, tendrán que dar un paso a un lado, pero sólo para que podamos distinguir al Inforum como el recinto al que rindamos nuestra admiración un escalón arriba, sin embargo, aquel arbolado sitio no perderá su categoría, pues el fogueo, la recreación y las competiciones, seguirán dándose cita allí. Algunos volveremos por la nostalgia, otros volverán a seguir midiendo sus fuerzas o, de plano, a emular a los ídolos emergentes surgidos de los siguientes torneos, que a la distancia, prometen mucho. Salud.

Beto

jueves, 30 de abril de 2026

Vista pretérita

A esperar pacientemente su regreso,
con bríos renovados. Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. Aún emocionado. Pasada la euforia de una primera vez, las expectativas suelen volverse menos anímicas y más racionales, así también las exigencias dejan de moverse motivadas por la condescendencia para presentarse en cuestionantes más puntuales; esta primera experiencia para nosotros como ciudad, abrió senderos explorados a medias y aunque la difusión fue muy buena y nutrida, el reto estará en seguir informándonos sobre torneos, jugadoras y planes a futuro, es decir, hacer que el voleibol pase de ser una anécdota a una costumbre. Irapuato, como sede fundadora de esta nueva etapa en el deporte local, tendrá que demostrar que tiene los arrestos suficientes para mantener más de una franquicia profesional funcionando adecuadamente.

2. Sólo una ventana. Para octubre se espera que inicie la rama varonil, específicamente el día tres, un fin de semana que marcará en la memoria de los aficionados, la reafirmación de un esfuerzo que seguramente dará frutos en el corto plazo; mientras tanto, en el equipo de prensa nos queda la tarea de que el interés no decaiga, pero para ello, deberíamos contar con el apoyo suficiente para poder cubrir, entre todos, los eventos que vayan produciéndose lo cual, me imagino, se dará cuando dejen de temer al acercamiento con todos los medios, hasta con loa más humildes como éste que escribe. Por lo pronto, la compilación de la información debe tomar un ritmo de averiguación constante para formar un stock que nos mantenga vigentes.

3. Ya tenemos una idea. Estos primeros meses fueron un formidable entrenamiento para saber qué tanto entusiasmo debemos mezclar con la disciplina, para no decaer en el corto plazo; si bien no podemos cantar victoria, ya presumimos de un incipiente esquema con el cual trabajar sin temer que los elementos informativos seleccionados hasta ahora, vayan a salírsenos de las manos, por el contrario, suponemos que yendo poco a poco, lograremos abarcar un área de influencia cada vez más grande, hasta llegar a la meta que nos fijamos desde un principio que es el ser promotores de un deporte que parece, al fin, haber encontrado un nicho para desarrollarse, dejando atrás esa etapa de ser sólo una anécdota en los anales de la actividad física nacional.

4. El siguiente paso. Estamos por darle los últimos toques al relanzamiento de la revista «Voleibol» que tanto había cacareado por más de treinta años, las situaciones de ahora y entonces en nada se parecen, pero así como aprovechamos las circunstancias en aquella ocasión, también ahora podemos hacer que las facilidades tecnológicas jueguen en nuestro favor. Para lograrlo, apelaremos a la buena voluntad de jugadores, entrenadores, directivos, aficionados y, ¿por qué no?, de anunciantes que estén interesados en difundir este hermoso deporte que ya encontró su cuna en la Liga Profesional de Voleibol de México, con la esperanza de que dure muchos años y en lugar de cuna, tenga una cama king size. Salud.

Beto

jueves, 23 de abril de 2026

El broche de oro

Coronelas campeonas. Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. Historia pura. El marco presentado en el Auditorio del Pueblo fue inmejorable, un público ávido de buenas jugadas se dio cita para constatar que su equipo terminaría el trabajo iniciado en Guadalajara, lo cual hizo invirtiendo un set menos que en la cancha del Yoli Ramírez con parciales de 18-25, 25-16, 26-24 y 25-15; Coronelas se convirtió en la primera escuadra campeona de la Liga Profesional de Voleibol de México, encontrando en Tapatías a un muy digno rival que hizo valer su condición de segundo lugar en la tabla general. Las acciones fueron, en todo momento, intensas, peleadas en cada zona de la cancha, remates y bloqueos contundentes se hicieron presentes por parte de Jocelyn Urías y Fabiana Pesce para darles el primer set a las de Guadalajara.

2. Las aguas se nivelaron. Las número uno de la liga, no iban a cruzarse de brazos y menos frente a su público, los puntos logrados por Claudia Pauli mediante bloqueo y remates de Atenas Gutiérrez principalmente más algunos errores no forzados, mantuvieron a las duranguenses todo el set arriba de sus oponentes. En este set, la figura de Claudia Pauli se perfiló para ser la jugadora más importante del encuentro, siendo una verdadera muralla que contuvo los embates de Tapatías, sin importar la posición por la cual atacaran; fue impresionante ver cómo su 1.92 m de estatura se desplazaba por la red para contener los embates de Urías y compañía, quienes tuvieron que conformarse con llegar al punto dieciséis.

3. Tapatías volvió a despertar. Sin duda el set más parejo de toda la serie, un toma y daca que tuvo que irse a extra puntos para definir al equipo ganador. Un parcial en el que dominó la fortaleza, que Fabiana Pesce tuvo que atestiguar al recibir, en pleno rostro, un balonazo por parte de Atenas Gutiérrez. Las ventajas de dos o más puntos fueron escasas y alternadas, las reacciones de cada escuadra dejaron como resultado jugadas cuya espectacularidad encendían al público presente. Algunos cambios resultaron interesantes, como la inclusión de María José Rentería para atacar por la banda; al parecer, ambos equipos supieron aprovechar la pausa técnica del punto doce ya que no cejaron en su deseo de ganar, llegando muy parejos al final.

4. La casa se impuso. A pesar del despertar que Tapatías tuvieron en el tercer set, los ajustes implementados por Martín Ambrosini, no permitieron a las visitantes ir más allá del punto quince, dejando ver que Coronelas no iban a permitir otra sorpresa por parte de las dirigidas por Ignacio Ramírez. Nuevamente los remates de Pauli y Gutiérrez y una muy buena cobertura de Caballero, permitieron a las locales dejar el tanteador en el número más bajo de la serie. Invictas en toda la temporada, Coronelas ha puesto la vara muy alta para las demás escuadras quienes, si quieren de verdad disputarles los puntos en los siguientes torneos, tendrán que aprender de lo que ellas hicieron. Salud.

Beto

jueves, 16 de abril de 2026

Lo que sigue

Coronelas, a un partido del campeonato.
Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. El primer capítulo. Imagino que la idea de negocio, para que fuera rentable para la liga entera, era que durara por lo menos quince semanas, posiblemente como preparación para una temporada de diecisiete más post temporada; ojalá lleguemos a eso pero, por lo pronto, se jugó el primer encuentro de la gran final del primer torneo de la Liga Profesional de Voleibol de México, en el que se cumplieron los pronósticos, aunque le tomó a Coronelas el invertir los cinco sets posibles en acciones que no pudieron ser más parejas y la esperanza asomó en el público tapatío al iniciar su equipo con ventaja en el primer set; esa expectativa aumentó cuando el partido sse vio empatado a dos sets, dejando las cosas para cualquiera de los dos bandos.

2. Las protagonistas. En definitiva, todas las jugadoras se brindaron para dar un excepcional espectáculo, pero para destacar el trabajo de algunas, tendríamos que basarnos en las que fueron más mencionadas en la transmisión de TVC Deportes como Jocelyn Urías, Alejandra Tapia, Sashiko Sanay, Fabiana Pesce, Ani Sorex y la mismísima Atenas Gutiérrez, pero todas las que pisaron el rectángulo amarillo pusieron de su parte para que disfrutáramos de un partido con grande jugadas y emociones al por mayor; quienes estuvieron en la»s gradas, pudieron contagiarse del esfuerzo ofrecido por las dos escuadras y emocionarse con las acciones sin importar quienes las llevaban a cabo.

3. Dominio alterno. El «Yoli Ramírez» o «Monstruo Morado», atestiguó una batalla que rayó en lo épico porque cualquier acción en esta final tuvo la característica de ser la primera en todo; los remates y los bloqueos, las asistencias y los fildeos se distinguieron por ser eficaces por encima de los errores no forzados, llámense servicios no logrados o faltas de cualquier índole, al parecer tanto Ignacio Ramírez como Martín Ambrosini, entrenadores de Tapatías y Coronelas respectivamente, pusieron más énfasis en no dejar ir puntos por descuidos. Los parciales de 21-25, 26-24, 16-25, 25-23 y 6-15, grafican lo que fue el encuentro y el poderío mostrado por ambas escuadras, algo que podemos esperar en el segundo partido de la serie.

4. El fabuloso quinto set. Coronelas comenzaron ganando los primeros dos puntos y uno más por falta, hasta que Tapatías respondieron con tres puntos seguidos para empatar los cartones, sin embargo, Coronelas retomaron la ventaja con cuatro puntos para llegar al cambio de cancha con la confianza de estar haciendo bien las cosas; la segunda parte del set siguió con el dominio de Sashiko Sanay en el servicio y de Atenas Gutiérrez en la red, logrando puntos seguidos para dejar a las de Guadalajara tan sólo con seis puntos. Todo parece indicar que las duranguenses conquistarán en título el mismo sábado, pero si así no sucediere, tendríamos el domingo una batalla épica y colosal. Salud.

Beto