jueves, 9 de julio de 2026

Salud durante el partido

Ninguna preparación es menor cuando
de salud se trata. Foto: BAER vía Meta AI

Irapuato, Gto.-

1. Consideraciones generales. Aquí debemos hablar de prevención en todo, puesto que mantenerse sano durante la competencia en general y en cada partido en particular, tiene que ver con haber entrenado bien, alimentado lo suficiente y no excederse en los esfuerzos por mantenerse activo; el primer punto lleva consigo la salud mental, basada ésta en tener bien claros nuestros puntos fuertes y en los que debemos mejorar, lo cual redunda en una concentración importante que se mantenga por todo el partido. En el segundo, consideramos el balance óptimo en nuestra ingesta de proteínas, carbohidratos y grasas, según nuestras características físicas y quema de calorías, por último, se requiere tener un buen esquema ilustrativo sobre nuestros espectros de descanso y cansancio para evitar lesiones.

2. La convivencia deportiva. Un jugador sano es aquel que durante sus partidos realiza bien sus funciones, acata las órdenes de su entrenador, respeta todo el tiempo las reglas y no busca pretextos para tratar de justificar sus errores; en este sentido, la salud se muestra en la seguridad obtenida por la experiencia acumulada principalmente, además del carácter forjado en las horas de entrenamiento y el dominio del temperamento en los partidos. El respeto será el tema central y la moneda regular con la que nos relacionemos con los contrarios, los árbitros, los compañeros y los cuerpos técnicos que son con quienes se tiene un trato directo; el público es aparte, se le muestra respeto dando lo mejor que de sí mismo en la cancha, justificando así, la convocatoria.

3. Oídos sordos. Casi todos damos por entendido el aislamiento que debe haber en la cancha, pues parece lógico que haya poca expresividad o, por el contrario, momentos de euforia como desfogue de presión, debido a la concentración que debe haber para entrar en contacto con el balón; el ruido de la tribuna desaparece para dar paso a las voces de los compañeros y del entrenador exclusivamente; esta atención selectiva es importante pues la comunicación en la cancha suele ser especializada, ya sea con vocablos sencillos o con señas, para lo cual, debemos tener bien ubicados las sitios en los que regularmente van a estar colocados cada uno de ellos. Además, debemos ser capaces de identificar cuándo una indicación es genérica (para todos) y cuándo es específica para uno.

4. Sin garantía. Los indicadores de salud dentro de un partido se observan generalmente en el comportamiento, pero también en las actitudes que se tomen en los fallos propios y de los compañeros, las decisiones arbitrales o los planes del cuerpo técnico; nada de eso debería sacar de sus casillas a nadie, pero con argumentos basados en el carácter y el temperamento, suponemos que podemos justificar los exabruptos que puedan presentarse. Ahora bien, un malestar puede presentarse por algo tangible como una agresión o por algo conceptual como considerar que no hay justicia en una decisión arbitral. Cierto es que no todos tenemos el mismo nivel de paciencia ni, mucho menos, la misma expresividad, pero sería prudente fijarnos a qué debemos reaccionar o no. Salud.

Beto

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