jueves, 30 de abril de 2026

Vista pretérita

A esperar pacientemente su regreso,
con bríos renovados. Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. Aún emocionado. Pasada la euforia de una primera vez, las expectativas suelen volverse menos anímicas y más racionales, así también las exigencias dejan de moverse motivadas por la condescendencia para presentarse en cuestionantes más puntuales; esta primera experiencia para nosotros como ciudad, abrió senderos explorados a medias y aunque la difusión fue muy buena y nutrida, el reto estará en seguir informándonos sobre torneos, jugadoras y planes a futuro, es decir, hacer que el voleibol pase de ser una anécdota a una costumbre. Irapuato, como sede fundadora de esta nueva etapa en el deporte local, tendrá que demostrar que tiene los arrestos suficientes para mantener más de una franquicia profesional funcionando adecuadamente.

2. Sólo una ventana. Para octubre se espera que inicie la rama varonil, específicamente el día tres, un fin de semana que marcará en la memoria de los aficionados, la reafirmación de un esfuerzo que seguramente dará frutos en el corto plazo; mientras tanto, en el equipo de prensa nos queda la tarea de que el interés no decaiga, pero para ello, deberíamos contar con el apoyo suficiente para poder cubrir, entre todos, los eventos que vayan produciéndose lo cual, me imagino, se dará cuando dejen de temer al acercamiento con todos los medios, hasta con loa más humildes como éste que escribe. Por lo pronto, la compilación de la información debe tomar un ritmo de averiguación constante para formar un stock que nos mantenga vigentes.

3. Ya tenemos una idea. Estos primeros meses fueron un formidable entrenamiento para saber qué tanto entusiasmo debemos mezclar con la disciplina, para no decaer en el corto plazo; si bien no podemos cantar victoria, ya presumimos de un incipiente esquema con el cual trabajar sin temer que los elementos informativos seleccionados hasta ahora, vayan a salírsenos de las manos, por el contrario, suponemos que yendo poco a poco, lograremos abarcar un área de influencia cada vez más grande, hasta llegar a la meta que nos fijamos desde un principio que es el ser promotores de un deporte que parece, al fin, haber encontrado un nicho para desarrollarse, dejando atrás esa etapa de ser sólo una anécdota en los anales de la actividad física nacional.

4. El siguiente paso. Estamos por darle los últimos toques al relanzamiento de la revista «Voleibol» que tanto había cacareado por más de treinta años, las situaciones de ahora y entonces en nada se parecen, pero así como aprovechamos las circunstancias en aquella ocasión, también ahora podemos hacer que las facilidades tecnológicas jueguen en nuestro favor. Para lograrlo, apelaremos a la buena voluntad de jugadores, entrenadores, directivos, aficionados y, ¿por qué no?, de anunciantes que estén interesados en difundir este hermoso deporte que ya encontró su cuna en la Liga Profesional de Voleibol de México, con la esperanza de que dure muchos años y en lugar de cuna, tenga una cama king size. Salud.

Beto

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