![]() |
| Campeonas del mundo y de América, se dice fácil. Foto: BAER |
1. Callejero reglamentado. Cuando en la preparatoria nos juntábamos los cuates de la cuadra a jugar un tochito, nunca nos imaginamos que ese entretenimiento sería reglamentado, que hubiera un torneo oficial, mucho menos un campeonato mundial ni que un seleccionado mexicano fuera bicampeón y para colmo, que ese equipo fuera ¡de mujeres! A estas alturas ya no debería sorprendernos, pero sí es una muy grata sorpresa porque nos brinda la oportunidad de aficionarnos a un deporte alternativo que si bien no ha gozado de la difusión que mereciera (como todos los que no son del interés de la élite televisiva), sí tiene los elementos suficientes para ser un espectáculo de masas; a la belleza intrínseca de las acciones, habría que sumar el atractivo de ver a mujeres bellas por el ejercicio que realizan al jugar.
2. Una grata sorpresa. Aunque no estoy enterado del todo de cómo se aplican las reglas, puedo decir que el Flag es un deporte con toda la barba pues, a pesar de no permitirse contacto alguno, las jugadas realizadas dentro del terreno de cincuenta por veinticinco yardas son espectaculares, demostrando que las participantes poseen una gran destreza para ejecutarlas; aparte de los recuerdos de las cascaritas en la cuadra, también se encendieron mis ganas de tener un ovoide otra vez. Posiblemente lo tendría de adorno o sólo lo utilizaríamos la licenciada Rodríguez y yo, para lanzarnos unos cuantos pases, sin nada de carreras ni coberturas extenuantes. Es lo que pasa cuando se llega la etapa en que las canicas se vuelven un deporte extremo, por lo que ver a esas mujeres sorteando obstáculos, resulta muy cansado.
3. Potencial de afición. Hasta el momento me da la impresión de que el football flag es un deporte local cuyos aficionados se cuentan entre familiares y amigos de las jugadoras, sin embargo, con la difusión conseguida con su bicampeonato, es posible que hayan sumado un buen número de adeptos (entre ellos, éste que escribe) que les darán seguimiento tanto en lo grupal como en lo personal, aprovechando también la facilidad que representan las redes sociales para tener noticias de ellas. Uno de los principales atractivos de este deporte, es lo dinámico de las transiciones en la búsqueda de una anotación, otro, que se le da prioridad a la habilidad sobre la fuerza, a diferencia del lingerie football y, por último, que al no tener muchos jugadores en el campo, es más sencillo seguirlas.
4. Bicampeón femenil. Lo que significa ser bicampeonas mundiales no debe perderse en la exigencia ciega de que repitan el resultado, de lo contrario, se esfumaría lo ya ganado; debemos entender que lo logrado hasta este año ha quedado guardado para siempre en los anales del deporte organizado, pues ser además campeonas de América, habla de consistencia y fortaleza mental, máxime cuando volvieron a derrotar a los Estados Unidos en semifinales y a Canadá en la gran final. Fue un doce a cero contundente en un partido suspendido por la lluvia torrencial que azotó la cancha de juego; el camino hacia los Juegos Olímpicos va allanándose con actuaciones que nos hacen confiar en que este equipo llegará en un buen momento pensando en que la presea dorada estará al alcance de sus manos. Salud.
Beto

No hay comentarios.:
Publicar un comentario