jueves, 24 de abril de 2014

Condición física y sociedad.

Motivos sobran para ejercitarse.
La admiración por las mujeres me viene en muy grande medida por el físico, claro, pero el ejercicio que practiquen me parece un atractivo extra aderezado con la variedad que éste proporciona; el tema de la salud es evidente, puesto que nuestro organismo está hecho para la actividad (aunque haya quienes se empecinen en decir y experimentar lo contrario) y si ésta es variada, mejor.
Por cuestiones metabólicas, podemos encontrarnos con una diversificación anatómica que se ha ido moldeando a través del tiempo y las adecuaciones que nos encontramos pueden darnos como referencia el tipo de actividad a la cual estaba avocada una sociedad o el tipo de ocio del cual sus miembros eran partícipes. Así, nos hemos encontrado con sociedades de gordos y sociedades de flacos.
Claro que estoy exagerando un poco, puesto que los factores individuales juegan un papel determinante en las fisonomía que dominen, así también como los lugares que se hayan escogido para habitar; entonces sabemos que no se desarrolla de igual manera alguien que viva en el campo que alguien citadino, uno que viva en las montañas que otro que resida en la playa.
Y en la medida en que parezca uno sano, es en la medida que seremos tratados, pues músculos y piel son el primer traje con el que nos presentamos. No es indispensable estar del tamaño de Arnold Muchasletras para ser agradables a los ojos ajenos, basta con estar firmes en los lugares donde se debe estar. Entonces, mucho o poco, el ejercicio físico es un condicionante también para el trato social.
Beto.

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