jueves, 26 de abril de 2018

Regia final

Katty y Pamela, esfuerzo y anhelo por trascender.
Foto: Baer
Después de casi un año de actividad, aún mantengo mi admiración por el fútbol femenil de este país; Por supuesto, no pude seguir todas las acciones en vivo (ni siquiera en diferido porque las televisoras prefieren repetir partidos aburridos de hombres), pero los pocos encuentros que tuve la suerte de ver, reafirmaron mi convicción de que es el mejor espectáculo que puedo desear.
En varias ocasiones lo he mencionado y me congratulo de coincidir con varias de las cronistas (aún no sé el porqué no les sueltan las riendas de las transmisiones) de que el empeño, la lealtad y el aguante en este deporte de contacto, es más plausible en las mujeres. Además de que no pierden el tiempo tratando de engañar al arbitro con faltas inventadas.
Así el panorama, se llegó la gran final entre dos equipos que mostraron cómo se deben enfrentar estos cotejos, que dignifican los demás esfuerzos de sus oponentes y que, coincidentemente, son oriundos de la misma ciudad. Tigres de la UANL y Monterrey prometen dos partidos dignos de ser vistos por testificar que hay un avance significativo tanto en lo físico como en lo táctico-técnico.
Después de esta final, parece ser que se vienen varios cambios en la estructura de los campeonatos, lo cual no significa otra cosa que los directivos ya han visto que el fútbol femenil su puede ser un buen negocio. Espero que se vea reflejado también en el trato a las jugadoras y que no cometan los mismos errores que con los varones. Mientras, ya me preparo para la justa con los avituallamientos adecuados para la ocasión. Salud.
Beto

No hay comentarios.: