jueves, 13 de agosto de 2020

Salud virtual

Moverse o pretender, he ahí la cuestión.
Foto: BAER

Guardar las formas, la costumbre que tenemos como sociedad para continuar lo que está bien hecho o evitar los conflictos, aunque últimamente varias voces se han dado a la tarea de denunciar una tendencia femenina a buscarlos por diversos motivos, pero esto no corresponde explicarlo desde este espacio; en lo que corresponde a la educación física, algo que deberíamos tener como forma de vida, surgen las preguntas ¿cómo la llevan a cabo los niños en sus casas? ¿Tendrán un día especial en este inicio de ciclo escolar? ¿Se uniformarán para la ocasión? O de plano ¿estará contemplada desde la virtualidad?

Es imaginable la dinámica que tendrán las clases desde la televisión o la red -hasta memes se han publicado sobre el asunto- , sin embargo, no queda claro cómo se llevarán las sesiones o qué tipo de ejercicios van a desarrollarse en espacios que, posiblemente, sean de dos por tres metros, si bien les va. Ahora bien, sería posible que este periodo a distancia se apoyara en los bloggeros que tienen experiencia en el ramo, de los cuales ya hice mención en una ocasión anterior, nada más tendrían las autoridades o los maestros de educación física, que publicar los enlaces pertinentes.

Un buen plan que funcionaría con gente responsable de su salud, que tuviera claro el funcionamiento de su cuerpo, que siguiera (y pudiera seguir) un régimen alimenticio adecuado para su actividad diaria y que, por sobre todas las cosas, no requiriera de vigilancias casi marciales para no caer en tentaciones infructuosas, como algunos excesos en azúcares o grasas o la interrupción de las rutinas de ejercicios por flojera. Es cierto, conformamos un país con problemas de obesidad por un lado y falta de nutrición por el otro, los dos extremos de una misma cadena de abusos.

Esa cadena no es otra cosa que una economía dependiente que tiende a desestabilizarse con la mayor facilidad, que permite planear a futuro mientras éste no pase de dos semanas, donde lo que más importa es tener algo con qué llenar el estómago más que saber si eso que se ingiere es de buena calidad, algo que sucede en todos los niveles económicos, en la mayoría por hambre y en los demás, por cubrir alguna carencia emocional. No he oído qué pasará con la educación física, pero su importancia depende de la visión de los burócratas, asentados en su ignorancia. Salud.

Beto

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