| En cuestiones de salud, no se vale arrepentirse. Foto: BAER |
Sin embargo, sabemos que el ejercicio es la mejor manera de mantener a raya todo eso que atenta contra nuestra salud, el chiste es saber primero, en qué momento de nuestro estado físico nos encontramos para, segundo, qué tanto de nuestras facultades adquiridas en la juventud mantenemos vigentes y entender, tercero, cuánto tiempo estamos dispuestos a invertir (con paciencia) para estar en una forma física adecuada a la edad que ostentemos. Para animarnos, podemos pensar que no hay esfuerzo pequeño y que los posibles dolores musculares, son la señal de que algo estaremos haciendo bien, lo cual permitirá disfrutar de lo que nos llevemos a la boca sin remordimientos ni preocupaciones gratuitas.
Porque ¿a quién no le gusta escuchar “cómo le haces para comer todo eso y mantenerte tan delgado”? Palmaditas al ego que nos vienen bien a todos a pesar de que ello sea resultado de una realidad a medias. Pero vamos, quienes ya tengan arraigada una rutina de ejercicios no tienen de qué preocuparse, puesto que también tienen clara la cantidad de comida que consumirán; fregados los entusiastas que ingerimos con alegría y fruición todo lo que nos ponen enfrente pensando que las actividades realizadas tres semanas atrás, seguirán teniendo efecto sobre lo deglutido por esos días. Ya varios enterados sobre el tema nos han advertido sobre los propósitos de año nuevo; en un examen de conciencia ¿cómo saldríamos calificados?
Quizá pensemos “¿cómo resistirse a los romeritos, la pierna adobada o al pavo inyectado, si con tal ternura nos dicen cómeme?” Pues bien, en verdad os digo que no vale la pena resistirse, pero sí deberíamos pensar en si queremos repetir la experiencia el próximo año o exponernos a padecer alguna enfermedad a la mitad de ese tiempo que elimine la posibilidad. Hay que considerar que la relatividad de la adecuada condición física se elimina en lo absoluto que es la salud de cada uno de nosotros, por lo que estamos en buen momento para realmente saber de nuestros alcances y explotarlos según el talento que tengamos, ya sea con equipos sofisticados o con un simple balón. Aunque algunos digan que redondo también es forma. Salud
Beto
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