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| La parte periodística del deporte también es emocionante. Foto: BAER |
1. En sus marcas. Estamos a unos días de que arranque la prometida Liga Nacional de Voleibol en su rama femenil, las expectativas son altas dado que siempre hemos tenido en la localidad, un deseo marcado de variedad en la oferta deportiva profesional. Lo mejor de todo, es que este espacio ya no tendrá que depender de lo que suceda en otras ligas para poder anotar algo; las negociaciones para convertirnos en un medio autorizado del equipo local van por buen camino y sólo esperamos que nuestra acreditación llegue pronto. Si las cosas progresan como se debe, podríamos pensar en el futuro cercano, en dedicar un canal de video para cubrir las incidencias de los partidos como locales de las escuadras freseras, confiando además, el tener cubiertos los detalles finos de la logística.
2. Los traslados. Ya teniendo dos disciplinas profesionales en una misma sede, lo más lógico sería tener una línea de autobuses especial disponible en los días de juego, con el fin de incentivar la asistencia, porque por muy barato que fuera un coche de alquiler, el viaje constaría entre ochenta y cinco y cien pesos, costo que aunado a las entradas y a las golosinas, le hacen pensar a uno sobre la pertinencia de ir. No puedo prometer que asistiré sin falta a cada encuentro hasta que pueda destinar un presupuesto estable para esos menesteres, lo cual a partir de hoy, será uno de mis más caros intereses; en realidad, no espero que sean muy caros pues, aunque la televisión es una buena opción, sí me gustaría ser asiduo y, en algún momento, crear una verdadera comunidad al rededor de éste (espero) espectacular campeonato.
3. Los viáticos. Nada como ser autosuficiente, aunque sea con dinero prestado, ¡no!, para nada; la idea de la independencia financiera se establece por un motivo muy importante poder decidir, qué, dónde, cuándo y cómo hacer nuestro trabajo. En el periodismo general y en el deportivo en particular, contar con los propios recursos suficientes, aleja a los periodistas del condicionamiento por parte de una entidad financiadora, sea ésta particular o de gobierno, la segunda es deprimente. No se trata de contar con recursos ilimitados sin razón, sino de tener lo necesario que cubra les actividades a realizar sin privaciones y sin excusas; es importante tener una estructura de financiamiento variada, es decir, si el plan es tener un medio de difusión, que no sea la publicidad su único medio para obtener dinero y quizá no el más fuerte.
4. Periodismo casero. Trabajar por gusto es lo deseable, la obligación en este sentido es auto impuesta con la razón que da la necesidad de sentirnos parte de algo; el mundo deportivo en general y el voleibol en particular, nos dan la oportunidad de divertirnos y convertir esa sensación en un trabajo remunerado. En ese sentido, el periodismo tiene, además, el atractivo de poder meterse en la intimidad del juego, inventarse sus propios lenguajes y crear universos alternos. Algo adicional se percibe cuando ese trabajo es independiente, los temas a tratar suelen ser más abiertos por no tener ataduras de tipo comercial o político. El experimento que se aproxima, abre posibilidades que no habíamos tenido en ninguno de los dos rubros, así que estamos en pañales. Salud.
Beto

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