viernes, 3 de diciembre de 2010

Viva la actividad física

La activación física en vacaciones resulta a veces algo sufrible antes que disfrutable; presuponemos desde una perspectiva laboral, que los periodos de descanso se hicieron para ocupar nuestro tiempo en descansar y, la situación se presenta así, tenemos un concepto de descanso algo trasnochado.
Nuestro cuerpo está diseñado para la acción, lo que significa que si no se usa, se deteriora. Los síntomas de ese deterioro se presentan en un aumento gradual de nuestras medidas, ganancia de peso no previsto, deformación de alguna de nuestras partes y un ritmo metabólico distinto; cambios no perceptibles al principio pero que a la larga, representan una merma de nuestras facultades.
El mejor descanso es realizar actividades distintas, no dejar que nuestro cuerpo se acostumbre a una sola forma de movimiento; el ejercicio nos brinda la oportunidad de reoxigenar el cerebro y, por si fuera poco, descubrir músculos que ni siquera sabíamos que tuviéramos.
El frío no debe ser pretexto para no realizar actividad física, por el contrario, podría ser el aliciente perfecto para no morirnos congelados. Lo mejor de todo, es que hay formas de ejercitarse tan variadas, que alguna ha de adaptarse a nuestras necesidades, bolsillos o estados de ánimo.
Roberto Barroso Espinal

No hay comentarios.: