jueves, 2 de abril de 2015

Cambio de aires

Lo bueno es que hay más que hacer cuando las
ligas están de vacaciones. Foto: Baer
Las vacaciones parecen ser un receso de toda actividad, pero por fortuna, varios de quienes habitan este maltrecho planeta lo toman como un cambio en las tareas que se realizan de forma cotidiana; quienes juegan beisbol van a una playa a practicar canotaje o natación, los que por lo general son futbolistas, quizá se interesen por los clavados (y mejorar su técnica).
Además de los beneficios evidentes en la salud física, el cambio de deportes trae consigo una mejora en la salud mental, pues proporciona un cambio de visión de las propias capacidades, por la forma en que se desarrollan las distintas disciplinas que nos hemos inventado para nuestro entretenimiento. El primero de ellos es que volvemos a la concepción lúdica del deporte.
Por supuesto que al comprometernos a participar en un grupo deportivo, aceptamos las reglas que se nos impongan desde dentro del equipo hasta la liga a la que estemos inscritos con él. También, que hay quienes piensan que su prestigio y el de la institución que los respalda, están en juego en cada encuentro que sostienen.
Pero una cosa es cierta, por muy profesional que sea una práctica deportiva, no deja de ser un juego y justo es, para aquellos que cobran por practicarlo, que cambien de aires de vez en cuando. La especialización es muy buena, pero el deporte es una actividad que nos permite insertarnos en varias disciplinas sin menoscabo de las facultades de la que hayamos escogido como principal. Salud.
Beto

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