jueves, 22 de septiembre de 2022

Llegado el límite

Caminar en grupo o con pareja puede
ser buen motivo. Foto: BAER

Irapuato, Gto.- Hace quince días no pareció muy deportivo que digamos, pero me sirvió para dejar velada la intención del mismo que era ¿qué pasa cuando ya no se puede aspirara a más? Todos tenemos límites y nuestro cuerpo es el primero en establecerlos cuando en cuanto los alcanzamos; podemos superar varias pruebas, pero el ascenso nunca es lineal. Habrá momentos en que nuestras marcas fluctúen, a veces más, otros menos, pero nunca conformarán una rampa lisa que nos lleve a la cúspide; esta última palabra es clave, ya que una vez que accedemos a lo más alto de nuestras capacidades, las metas hacia arriba se desvanecen y sólo queda tratar de mantener la gráfica de meseta el mayor tiempo posible, lo cual penderá principalmente de dos factores: las facultades y el desgaste.

El valorar un buen calentamiento también se le puede denominar facultad puesto que requiere de cierto convencimiento de nuestra parte y el conocimiento de lo que hay que activar para poder realizarlo adecuadamente; los beneficios se obtienen a la larga, traducidos en una longevidad importante con buena calidad de vida, para mantenernos activos y sin lesiones. En este punto mis rodillas emiten un sonoro ¡ajá! Lo que me hace recordar las veces que, antes de varios partidos, confié a mis reservas de acondicionamiento físico que al paso de los años se mantuvieron en un franco declive hasta casi desaparecer por completo. Ahora, hasta un calentamiento parece deporte extremo, no se diga pensar en echar una “cascarita” en las legendarias canchas del otrora Centro de Convivencia.

La “jubilación” deportiva es un paso natural aunque doloroso, como en cualquier empleo, con la salvedad de que al deporte se le extraña más por el hecho de que fue una decisión propia el practicarlo, por lo general; aprovecho el espacio para lanzar un comercial, este primero de octubre, no se pierdan la plática que sostendremos con Gilberto Ortíz, tocaremos en La Ranita Cuántica este tema y varios más al respecto del voleibol y su difusión en la entidad. Dicho lo cual, se me ocurre que podríamos preguntarle sobre expectativas una vez que se ha llegado al límite de nuestras facultades en una disciplina, pero que aún nos quedan fuerzas para realizar otras, ¿cuáles serían las más adecuadas? Por que pensar en una vida sedentaria en la parte final de nuestra existencia sería como una condena a muerte.

Se impone un tema de aceptación y búsqueda racional sin aferrarse al pasado y sin miedo al futuro, que como sea, va a ser el resultado de todo lo que hayamos hecho, tanto para estar saludables como para seguir cuerdos; un gran reto, como la vida misma, pero ya no hay pretexto puesto que existe información tan a la mano que sólo queda seguir alguna de las muchas sugerencias que hay impresas, audiograbadas o videograbadas, con el único requisito de llevar a cabo la que mejor nos acomode. Está el tema del incentivo o la motivación, si el mantenernos saludables no basta, busquémonos la mejor compañía para que juntos podamos animarnos y ver por el avance de cada uno, puesto que lo último que muere en nuestro interior, es el sentido de equipo. Salud.

Beto

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