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| Para todos hay, nada más se debe difundir. Foto: BAER |
En otros terrenos, Checo Pérez se ha propuesto callarme la boca, lo que me da mucho gusto por él, aunque sigo con mi idea de que el automovilismo -así como los deportes de invierno- es una disciplina de la cual podríamos prescindir sin problemas, no por ser fifí como lo aseguró la jefa de gobierno capitalino, sino porque son actividades a las que no todo el mundo puede aspirar a practicar dado que no tenemos las condiciones tecnológicas, climáticas ni económicas como para hacerlo; que dan para el comentario, sí; que son puntos para que el país atraiga turismo, también, pero ¿cuánta gente común puede ufanarse de poder rentar al menos una vez al mes, equipo para esquiar, para saltar de una gran altura en rampa o un auto de carreras para darle unas vueltas al Hermanos Rodríguez?
La mexicana Ella Bucio, ganadora del primer Mundial de Parkour en la prueba de estilo libre realizado en Montpellier, Francia, parece ser la antítesis de lo anterior pues su disciplina, utilizada en varias ocasiones en películas y series de televisión, no requiere más que de ropa y calzado adecuados y tener a la mano varios obstáculos para poder realizarla y, claro, una condición física a toda prueba. Un logro individual en competencia aunque seguramente cuenta con un equipo que resguarda su salud y su seguridad, ya que se trata de una práctica de alto riesgo y un desgaste importante para el sistema óseo en general. Su serie -que puede observarse en You Tube- fue sumamente atractiva tanto en lo técnico como en lo visual, lo que le valió obtener los veintisiete puntos para ganar.
Va para seis años que se abrió la posibilidad para las mujeres de que jueguen fútbol profesional y tanto programadores de las cadenas televisoras como algunos narradores en los juegos, siguen refiriéndose a él como “femenino” en lugar de femenil como lo indica la categoría; la costumbre de llamar a las cosas por algo que se le parece, pero no exacto a lo que pretendían, no es privativo de los medios, aunque en ellos es notorio debido a la naturaleza de su trabajo, donde la exhibición es totalmente abierta a un público que puede ser muy complaciente o el peor de los tiranos a la hora de señalar lo que consideran un error. Pero bueno, la tendencia no cambiará mientras la exigencia sea mínima por parte de quienes consumimos los mensajes, principalmente en los medios abiertos. Salud.
Beto

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