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| Ahora el reto es saber qué pugilistas están en el caldero. Foto: BAER |
Por su parte en la WRC -torneo amistoso organizado por la Femexfut-, tuvo en esta edición la participación de las selecciones nacionales mayores de Costa Rica, Colombia, Nigeria y México, por primera vez en esta categoría pues en la anterior llevada a cabo en el 2021, se enfrentaron combinados sub 20, entonces con sede en la ciudad de Celaya y la selección mexicana resultó campeona. Al final, en un cerrado encuentro y con resultado de empate a uno contra Colombia, la selección mexicana se alzó con el campeonato; las narraciones de Julieta Méndez y de Chantall Torres alegraron con mucho las transmisiones que, supongo, no tuvieron rival en lo hecho por TUDN, canal que ha ido perdiendo audiencia en este deporte por propio esfuerzo.
La idea de la exclusividad en un espectáculo de masas es una contradicción suicida que condena a cualquier disciplina al olvido, de ello puede decir mucho el box que viene alimentándose de las glorias de Julio César Chávez, pues lo logrado por el “Canelo” Álvarez no alcanza a cubrir los zapatos de su predecesor. Por así decirlo, en el caso del fútbol femenil, están matando a la gallina de los huevos de oro antes de que haya crecido. Es posible que, como no soy un genio de las finanzas, no entienda el plan de negocio que tanto Televisa como Fox Sports tienen con sus plataformas, pero si algo sé es que el producto que no se ve, no se consumo y esconderlo para especular sólo funciona con aquellos artículos de primera necesidad.
Y que yo sepa, nadie en el mundo ha muerto por no ver el fútbol en la televisión; lo peor que puede pasar, es que el gran público que tenían cautivo, se vea disminuido por andar jugándole a “a ver quién paga más” por un evento y, si se tratara de una estrategia para volver a llenar los estadios, debo recordarles que este país no está en Europa ni gozamos de salarios tan holgados como para gastarlos en artículos tan mediocres como los que ofrece la liga MX cada semana. El dinero no sobra y no hay bolsillo que aguante tanto desencanto, ¿o quizá sea su objetivo hacer que los “prietitos” vayamos desapareciendo de las canchas y que la “gente bonita” nos supla en las butacas? Sólo les recuerdo que en las clases altas también hay pelados. Salud.
Beto

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