jueves, 28 de diciembre de 2023

¿Qué tal la resistencia?

La resistencia no debe ser sinónimo
de estoicismo. Foto: BAER

Irapuato, Gto.- El hecho de que soportemos varios minutos realizando un ejercicio, no significa que eso nos convertirá en deportistas de alto rendimiento; tenemos un límite que no debemos sobrepasar, a menos que nos paguen por ello y estemos monitoreados por profesionales, el caso es que para poder ser medianamente competitivos, debemos soportar un promedio de sesenta o noventa minutos de ejercicio constante en plena competición, tiempo que aumentaría a ciento veinte en un entrenamiento, para los profesionales significan más de una sesión. Explicar la razón de esa distribución del tiempo está de más pero se puede reducir a una oración: si logramos resistir un entrenamiento, aguantaremos cualquier partido, obviamente, hay encuentros que exigen un esfuerzo mayor que pueden dejarnos exhaustos a pesar de la preparación.

Como todas las características que envuelven al acondicionamiento físico, las cosas se obtienen poco a poco pero los resultados son impresionantes, aunque hay que solventar un problema común, mantener la constancia, quizá el monstruo de siete cabezas que nos atormenta cada mañana cuando vamos iniciando una rutina, créanme, lo conozco bien por mi basta experiencia en iniciar y abandonar periodos de ejercicios. Y a cada nuevo comienzo, la dificultad para retomar las rutinas aumenta proporcionalmente a los años que tengo porque, ¿quién demonios creería que soy si no me pasara exactamente lo mismo que a todo el mundo al paso del tiempo? Es entonce importante convencernos cada día que los dolores musculares, el agotamiento vespertino y una que otra cefalea son normales.

Otra vía de motivación podría ser el hecho de envejecer con dignidad, tener la resistencia suficiente para enfrentar la vida venga como venga; es curioso que para lograr ser más resistentes la base sea la carrera (como en todo), hasta como una alegoría de la vida misma puede funcionar, entre más avanzas más resistes, por lo tanto, más disfrutas. Pero no nada más la resistencia física benefició a las disciplinas de movimiento, también las que requieren de menos traslados pero una gran concentración como el ajedrez, exigieron para sí su dominio para su mejor desarrollo; pareciera que juntar las palabras resistir y gozar nada tiene que ver, sin embargo, piensen en un viaje en auto, cuando vamos de prisa es imposible que nos detengamos en los detalles del trayecto y cualquier contratiempo nos sacará de nuestras casillas.

Los nuevos regresos también tienen el encanto de las primeras veces, vuelven a doler los mismos músculos que antaño nos reclamaban los esfuerzos prolongados, la cabeza otra vez establece que ya no da para más y los pulmones se ponen en huelga después de dos horas de movimientos continuos... entonces, ¿por qué ahora nadas más con quince minutos tenemos que sentir eso? La verdad es que ningún precio es tan alto para mantenernos saludables y cierto es que la genética está jugando a nuestro favor, pero hay que darle una ayudadita para tener la mejor vida posible, pero como todos sabemos, la eternidad no está en nuestro guión; la resistencia está más en la mente que en las piernas, así que la actitud será lo que nos mantenga activos y con buena actitud para vernos más joviales. Salud.

Beto

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