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| El ingeniero Bañuelos, sí que sabía qué hacer con el balón. Foto: BAER |
Imaginemos que tuvimos acceso a deportes cuya infraestructura existió en nuestra ciudad, por lo cual practicamos alegremente los muy expandidos fútbol, básquetbol, voleibol, frontón, tenis, squash, ciclismo, natación y cualquier otro que puedan agregar, ya sea de conjunto o individual como las pruebas atléticas; las posturas y los movimientos básicos son muy similares en todas que serían con las piernas flexionadas casi a noventa grados, la espalda recta ligeramente inclinada hacia adelante y la mirada al frente, con lo cual una carrera en un espacio corto se facilita mucho. Claro que esa postura se utiliza en desplazamientos largos, por ejemplo en el patinaje, sin importar que sea en hielo o sobre ruedas.
Tratar de aprovechar las características de diferentes disciplinas en beneficio de la que consideramos la principal, ha sido una práctica realizada por algunos atletas por iniciativa personal; en este momento recuerdo que en la década de los setenta el ex futbolista Amado Palacios, apodado el Tarzán, además de ser portero profesional, era arte marcialista, lo que le permitía mayor flexibilidad y un gran salto; más recientemente, la estrella del básquetbol Michael Jordan, probó jugar béisbol y aunque no logró los mismos blasones, se notó que sus habilidades lo mantuvieron en un nivel medio. La idea de la especialización es buena en el sentido de que el área en la que hay que poner atención para mejorar, requiere de menos tiempo de preparación por lo tanto, menos esfuerzo.
En mi experiencia personal, aunque en un principio es complicado asociar las características de distintos deportes y usarlas en todos ellos como formas de mejorar el desempeño, cuando se logra, el desarrollo se va dando paulatinamente; eso no es garantía de convertirnos en estrellas de todas las disciplinas pero la respiración de un nadador, la flexibilidad de un gimnasta, la resistencia de un futbolista y el salto de un basquetbolista, por supuesto que pueden servir a alguien que desea jugar voleibol. Conocí en la preparatoria a alguien quien posiblemente logró ese trabajo mental, pero nosotros sólo simplificamos su desempeño diciendo «es bueno para todo», pero tanta atención puso en todo lo que hacía, que ni su corta estatura fue impedimento para que jugara lo que fuera. Salud.
Beto

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