jueves, 15 de agosto de 2024

La base de la salud mental

Seguro que estamos sanos, cuando
gozamos de lo que hacemos. Foto: BAER

Irapuato, Gto.- Muchas veces he oído que el ser normal no necesariamente significa estar sano, los parámetros de uno y otro aún no los tengo muy claros y los expertos en la salud, parece que tampoco puesto que, aunque hay líneas generales o indicadores que apuestan por un promedio, la verdad es que cada individuo responde a necesidades particulares y lo que para uno es estar en buena forma, para otro es estar enfermo. En el deporte, los «formatos corporales» son resultado del tipo de ejercicios que se realizan ya que los niveles de tensión y descanso a los que se suele someter a los músculos, van moldeando la cantidad de masa requerida para realizarlos, lo que trae consigo, diferentes maneras de aceptar la propia imagen y el manejo de una especial estética.

Los que llegan a aceptar la forma de distribución de grasa y músculos, es porque han priorizado su rendimiento por encima de su estética, lo que se nota cuando realizan sus rutinas pues se ven muy atractivos, lo cual en algunos deportes pareciera perderse cuando están en reposo como en algunos gimnastas o levantadores de pesas, lo que no implica que lo anterior sea un juicio absoluto. Aquí puede entrar la sentencia de que «en gustos se rompen géneros»; es precisamente en la auto aceptación donde comenzamos a ser sanos mentalmente hablando, ya que si lo vemos como un proceso, el querernos nos predispone a no enfocarnos en tratar de ser alguien más, tendencia adolescente que erradicamos una vez alcanzada la edad adulta.

Una vez más, el estar sanos mentalmente debería solucionarse con lectura global, de la que realizamos a diario valorando ritmos, movimientos, cantidades, colores y formas en las figuras más diversas más diversas como tráfico, señalética, publicidad, proximidades, etc., que nos permiten saber si estamos en riesgo o a salvo sin perder la calma; en un partido, todo ese panorama se reduce a la obtención de puntos siguiendo un plan, en caso de ganar, mantener la ecuanimidad y en caso de perder, manejar la frustración. Un fallo en cualquier dirección y esa salud mental tan buscada brillaría por su ausencia; se puede entrenar el físico de mil y un maneras con el mismo número de resultados, pero la fortaleza mental es una por muchas variantes de ejercicios que haya.

Hay varias prácticas que aseguran mantener en buen estado mental a quienes las realizan, son difundidas hasta en los medios electrónicos o son vendidas mediante redes sociales y como diría mi padre respecto de los aparatos de ejercicios (aplicable al yoga y la meditación) «no sirven si no se usan», lo cual no significa que sean infalibles sino que nunca sabremos si nos son útiles si no les damos una oportunidad; una vida tranquila, llena de lectura, con una actividad artística importante y una alimentación responsable influyen positivamente en la salud de la que deberíamos gozar todos siendo deportistas aficionados o atletas de alto rendimiento y no es al revés puesto que suponer que el ejercicio por sí solo mejorará lo anterior, nos pone en un problema difícil de comprender. Salud.

Beto

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