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| En el voleibol no se requiere del contacto para atacar. Foto: BAER |
En Nuestro país han surgido figuras voleibolísticas tan destacadas que han brillado tanto en equipos extranjeros como en selecciones nacionales; de entre todos ellos, sin orden jerárquico, podemos mencionar a Samantha Bricio, Juan Vírgen, José luis Rubio, Atenas Gutiérrez, Iván Contreras, Jorge Barajas, Laura Almaral, Alejandra Segura, Claudia Reséndiz, Grecia Castro, Martha Revuelta, Bibiana Candelas, Andrea Rangel, Ana valle, Samuel Córdova, Blanca García y otros muchos que en su momento fueron referentes para que este deporte se mantenga en el gusto popular, formando entre todos, una constelación que de ninguna manera se resigna a mantenerse en el anonimato forzado por las visiones miopes de los medios.
El uso de las redes sociales nos permite en estos días el poder enterarnos de lo que hacen los deportistas nacionales en el extranjero; en el caso del voleibol, por medio de la página oficial del la FIVB, la de la FMVB o las de cada una de las ligas o asociaciones estatales si no es que por los muros de cada uno de los jugadores; el universo deportivo se expande así hasta otros confines que posiblemente no hayamos considerado conocer siquiera en estampitas; las antiguas puertas de Medio Oriente tienen ahora otro atractivo, el lejano (oriente, me refiero) acercará su exotismo a un público que desde siempre ha sabido apreciar un deporte que ellos han sabido desarrollar a sus máximos niveles. Desde Turquía hasta Japón junto con los competidores tradicionales como son Estados Unidos, Canadá, Argentina, Italia y otros, el voleibol tendrá mayor proyección.
Sólo faltaría que el mundo de la difusión encontrara una dinámica más eficiente para que llegara con más oportunidad a los lugares donde hay gusto pero no la suficiente infraestructura para colocarlo en el lugar donde, al menos en teoría, está colocado. El deporte en general crea una realidad alterna, reflejo de lo que imaginamos debe ser la vida y el voleibol en particular, pareciera una alegoría sobre las relaciones actuales a distancia, es decir, los remates (mensajes) se realizan sin abandonar el propio terreno, pero no importan las redes (fronteras), siempre hay un flujo incesante de comunicación. Para los más belicosos, sería algo así como una parodia de una guerra con misiles nucleares, hay códigos, disparadores, armas y blancos; cualquiera que sea la óptica, el voleibol se conforma otro mundo. Salud.
Beto

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