jueves, 22 de mayo de 2025

Cuestión de costumbre

Los gastos de una asociación cualquiera
nunca son mínimos. Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. Todo por mejorar. De los cambios propuestos (y aceptados en su momento) por Rubén Acosta, el que más llamó la atención por su dinámica, fue la del líbero, un elemento que primordialmente debe tener una recepción muy buena con el fin de neutralizar los remates contrarios, dado que éstos suelen rebasar los noventa kilómetros por hora en promedio en cualquiera de las ramas, pero eso no se queda ahí, ya que ha revolucionado la concepción del juego, dando otra vida a las demás posiciones, por ejemplo, al acomodador que, al ya no ser necesariamente el más bajo del equipo, ahora puede tener una talla más grande y convertirse al mismo tiempo en otra arma de ataque en un primer o segundo toque sin que sea sólo un recurso, lo cual amplía las zonas de ofensiva de tres a cinco en el mejor de los casos.

2. Al menos se juega. En el voleibol profesional, la baja estatura pareciera oponerse al desarrollo de los jugadores; para nosotros, antes de los cambios en el juego, sólo quedaban dos caminos o ser acomodador o tener un salto descomunal para alcanzar tres metros, fuera de eso sólo quedaba abandonar los sueños de ser profesional o ingresar a una selección. A nivel estudiantil así como en el amateurismo, las cosas se emparejan, las estaturas suelen no ser tan determinantes y las fuerzas se igualan con imaginación más que con golpes de altas velocidades; por así decirlo, el jugador amateur no tiene que adaptar su vida al deporte, por el contrario, el deporte pasará a ser una parte, importante sí, que puede moverse a conveniencia, pero al menos se juega.

3. Hiper especialización. Aparte del trabajo que debe realizar el líbero, las demás posiciones han tenido que ajustarse a una dinámica más exigente en rendimiento físico, más específica en las tácticas y más demandante en la disciplina que debe implementarse si no se quiere sufrir por lesiones debido al desgaste no contemplado; un aspecto básico en contra de la plurifuncionalidad de un jugador es la hiper especialización que más que hacerlos infalibles en lo que hacen, va atrofiándoles los movimientos de algunas articulaciones y la elasticidad de ciertos grupos musculares, por lo cual se recomienda en toda la vida deportiva de un individuo, complementar su deporte con otras disciplinas a nivel de entretenimiento, combinación que no sólo beneficiaría la parte física sino la mental.

4. ¿Qué más está por venir? Hace ya varios años, al igual que en el básquetbol, se proponía la elevación de las redes (como de las canastas) al menos unos diez centímetros debido a la talla cada vez mayor de los jugadores, al menos a nivel profesional; por alguna razón esto no se ha llevado a cabo, imagino que exigiría la creación de una nueva categorización por tallas que vendría a imponer nuevos criterios de calificación y gastos que posiblemente las ligas como las federaciones nacionales e internacionales no están dispuestas a realizar, pues ¿cuánto costaría aumentar el tamaño de los postes, las redes y las canchas? Así también de las arenas y ¿por qué no?, de los balones, porque una vez cambiando un detalle, deben cambiarse los demás en proporción. Difícil. Salud.

Beto

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